Después de una semana de tregua, Oaxaca notificó una nueva muerte materna y elevó a 13 el número de mujeres que en este 2023 han muerto durante el embarazo, parto o postparto, principalmente por causas prevenibles como la hemorragia obstétrica.
Esta cifra acumulada es la sexta más alta en un país que al corte de la semana epidemiológica número 25 ha notificado 103 muertes maternas que representan un impacto directo en igual número de familias.
Es el Estado de México con 26 muertes maternas la entidad con la cifra más alta en el país. Le siguen Chiapas con 19; Guerrero y Jalisco con 16 cada una; Chihuahua y Puebla con 15 cada una; Veracruz con 14 y en sexto lugar Oaxaca y Nuevo León por las 13 muertes que reporta cada una.
Al menos una de cada cinco muertes maternas en el país se originaron por una hemorragia obstétrica, la principal causa en todo el mundo, principalmente en países que aún no alcanzan el desarrollo y que tienen pendiente implementar acciones como fortalecer los servicios de salud y derribar las barreras de acceso a éstos.
Para evitar muertes maternas por hemorragia obstétrica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de la necesidad de asegurar en instituciones de salud la disponibilidad de sangre segura para transfundir y capacitar al personal para que pueda atender este tipo de urgencias.
Cinco de las 13 muertes maternas en la entidad fueron atendidas por los Servicios de Salud de Oaxaca, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en su régimen ordinario como el de Bienestar, junto con el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) han notificado dos cada una.
Por último, hay dos muertes maternas que no recibieron atención médica, ya sea porque falleció en su casa o camino a alguna institución de salud.
