En la conmemoración del Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Oaxaca hizo ayer un llamado a la población a concientizarse sobre la importancia de la prevención, detección temprana y tratamiento de este padecimiento que afecta a muchos recién nacidos cada año.
El cardiólogo intervencionista adscrito al Hospital General de Zona (HGZ) número 1, Alejandro Ortega Ramos informó que las cardiopatías congénitas son anomalías estructurales del corazón desarrolladas durante la gestación y están presentes desde el nacimiento.
Expuso que este padecimiento puede variar en gravedad, desde defectos leves sin requerir tratamiento, hasta condiciones más complejas a través de intervenciones quirúrgicas tempranas.
Por eso, explicó que la detección temprana de las cardiopatías congénitas, mediante la ecografía fetal, pruebas de oximetría de pulso en recién nacidos y evaluaciones médicas especializadas, resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
De este modo, subrayó que los padres deben estar atentos si los bebés o niños presentan síntomas como coloración azul en labios, piel o uñas, dificultad para respirar o fatiga extrema al alimentarse, retardo en el crecimiento, soplos cardíacos (sonidos anómalos entre los latidos del corazón), entre otros.
🏥💀 6 mil 470 personas en Oaxaca fallecieron por enfermedades del corazón, pero las mujeres concentran el 51% de esas defunciones con 3 mil 339, por encima de las 3 mil 131 en hombres. La segunda causa de muerte es la diabetes mellitus con 4 mil 352 decesos.…
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) November 10, 2024
Destacó que en la atención de este padecimiento es fundamental el apoyo de todo un equipo multidisciplinario a fin de otorgar un tratamiento oportuno, desde medicamentos hasta cateterismos o cirugías, porque aumenta significativamente la esperanza y calidad de vida.
El especialista dijo que las cardiopatías congénitas no son curables, pero el IMSS Oaxaca cuenta con profesionales para brindar la atención desde el médico familiar, quien puede detectarlas en la etapa del embarazo y referir a la paciente a un gineco-obstetra, quien a su vez puede practicar un ecocardiograma o ultrasonido fetal y determina el tipo de padecimiento.
