La detección temprana y la intervención terapéutica antes de los seis años de edad marcan la diferencia entre una vida de dependencia y la plena integración social para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), afirmó María del Pilar Contreras Vaca, terapeuta con más de 30 años de experiencia y especialista del Centro de Autismo “Nyela To Bidao”.
De acuerdo con Contreras Vaca, el panorama ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Anteriormente, se estimaba que el 80 por ciento de los casos de autismo presentaban discapacidad intelectual; sin embargo, gracias a la detección oportuna y a una sociedad más informada, esa cifra se ha reducido al 30 por ciento.
“Es posible que un niño sea independiente. Tenemos historias de éxito de jóvenes universitarios y profesionistas que, atendidos desde muy pequeños, hoy llevan una vida productiva y sin necesidad de adecuaciones curriculares”, señaló la especialista.
El Centro de Autismo “Nyela To Bidao”, inaugurado en noviembre de 2023, fue recientemente ampliado con nueve aulas y espacios especializados, lo que permitirá atender a más niñas y niños. Se espera beneficiar a más de 800 menores de toda la entidad.
Uno de estos nuevos espacios es el cuarto sensorial, diseñado para reducir la ansiedad y fomentar la conexión emocional. Equipado con camas de agua, ventanas de burbujas, mosaicos de gel y albercas de pelotas, este entorno permite que los niños alcancen niveles de concentración óptimos antes de pasar a terapias motrices u ocupacionales.
La terapeuta subrayó que este centro representa un alivio económico y emocional para las familias oaxaqueñas. “Antes, los pacientes tenían que viajar al centro del país con costos altísimos. Hoy cuentan con servicios gratuitos que ofrecen no solo terapia para el niño, sino también acompañamiento psicológico y capacitación para los padres, quienes a menudo enfrentan el estigma social de ser juzgados como ‘malos padres’ ante las crisis conductuales de sus hijos”, explicó.
Detección temprana
La especialista enfatizó que el “corazón de una madre” suele detectar que algo no va bien desde los primeros meses. Entre los signos de alerta que los padres deben observar se incluyen la falta de contacto visual y ausencia de sonrisa social, irritabilidad extrema o dificultad para ser consolado en brazos, retraso en el lenguaje oral después del primer año, así como dificultad para comprender señales no verbales o no responder a su propio nombre.
“El autismo no es una condición visible, pero sí una condición de vida. No todos los niños conectan igual; algunos lo hacen a través del juego o de estímulos específicos. El reto es encontrar ese ‘clic’ para disminuir su ansiedad y permitir que la magia del aprendizaje suceda”, concluyó la experta.
Con una infraestructura renovada que incluye nueve aulas de terapia individual y personal certificado para aplicar pruebas de perfil de desarrollo e inteligencia, el centro busca consolidarse como un referente de inclusión en Oaxaca, apostando por un modelo donde el diagnóstico no sea un destino, sino el punto de partida hacia el desarrollo.
El Centro de Autismo se ubica en calle Mártires de Cananea 100, colonia Volcanes, en la ciudad de Oaxaca de Juárez, y se espera que este modelo pueda replicarse en otras regiones de la entidad para que más niñas y niños reciban la atención necesaria para su desarrollo.
