Octavio Vélez Ascencio
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO ha abierto 169 expedientes, entre quejas y cuadernos de antecedentes, por violencia obstétrica y partos fortuitos de 2011 a la fecha.
La violencia obstétrica representa un problema en los servicios de salud que es poco atendido y que ha permanecido invisibilizado por mucho tiempo, de forma tal que continúa desapercibida en las políticas públicas de salud.
Para un gran número de mujeres atendidas durante su embarazo, parto y puerperio, la violencia obstétrica representa una condición de sufrimiento innecesario, insatisfacción generalizada, vulneración a sus derechos humanos y un riesgo para su salud.
Es un problema que por sus consecuencias negativas en la vida de las mujeres ha sido identificado y visibilizado por diversos sectores de la sociedad a nivel nacional e internacional.
De acuerdo con la distribución de mujeres de entre 15 y 49 años por entidad federativa según condición de maltrato en su último parto, en Oaxaca 90 mil 018 mujeres que representan el 31.1 %, manifestaron haber tenido incidentes.
Conforme a la distribución de mujeres de entre 15 y 49 años que tuvieron su último parto entre 2011 y 2016 por entidad federativa y condición étnica, en Oaxaca 61 mil 326 mujeres, equivalente al 30.9%, que habla alguna lengua indígena y se considera indígena, presentaron incidentes.
Durante este periodo, la DDHPO recibió tres quejas relacionadas con esterilización forzada.
En 2013, la presentó una mujer por el retiro de la matriz sin informarle y en 2015, dos mujeres presentaron una queja por la colocación de un dispositivo intrauterino sin informarle y por el retiro de la matriz sin informarle.
