Para algunos, la ansiada remodelación del mercado Benito Juárez llegó luego de una larga espera; otros más, están padeciendo los resultados de haber dejado la comodidad de sus locales al interior de este importante espacio de comercio del Centro Histórico.
Magdalena Altamirano, propietaria del local número 100 de artesanías, quien ahora se encuentra instalada sobre la calle Valerio Trujano, cuestionó a las autoridades del municipio de Oaxaca de Juárez: “se olvidaron de otorgarnos las condiciones mínimas de seguridad para que pudiéramos salirnos del mercado”.
En plena temporada de calor, fechas en las que el termómetro rebasa los 35 grados centígrados, los comerciantes tienen que ingeniárselas para que el sol no los afecte directamente, toda vez que las autoridades locales no les permiten colocar manteados, evitando así que se dañe la imagen visual de esta calle, que está a un costado del zócalo.
"El municipio nos garantizó seguridad para nosotros y para el cliente, pero hasta el momento esto no se ha cumplido. Después de las 12 del día, el calor es insoportable", indicó.
Daño colateral
A lo largo de toda esta calle se instalaron al menos un centenar de puestos de artesanías, los mismos que impiden que el comercio formal de la zona tenga ventas.
Los encargados de una tortería y refresquería que se encuentran en la acera de Valerio Trujano, coincidieron con que a cinco días de que los puestos se instalaron, las ventas ya comenzaron a disminuir. "Estos puestos nos tapan la vista de los visitantes; además, obstruyen el paso de luz natural por lo que se tiene que encender la luz eléctrica desde muy temprano".
En el caso de las calles de Flores Magón, 20 de Noviembre, Miguel Cabrera, Aldama y una parte de las Casas, los puestos se instalaron solamente en un carril, causando afectaciones en el tránsito vehicular.
Tinacos de agua, máquinas revolvedoras, desperdicio de madera y hasta baños públicos forman parte del panorama.
Los turistas, empleados y ciudadanía en general tienen que sortear a los automóviles. En la banqueta no se puede caminar debido a los trabajos que se realizan al interior del mercado.
Se endeudan comerciantes
Locatarios como Magadalena Altamirano reprocharon a la administración municipal que no les hayan apoyado para construir las casetas en las que temporalmente y por un periodo de más de seis meses utilizarán.
"Nos endrogamos con los usureros. Pedimos préstamos con el 20 por ciento de intereses para poder pagar las casetas", indicó.
-¿El municipio no les puso las casetas?
-Ni un sólo quinto. Hasta para poner la instalación de luz eléctrica tuvimos que pagar de nuestra propia bolsa.
El caso de Magdalena es similar al de don José, dueño de un puesto de flores, quien tuvo que invertir casi seis mil pesos para poder adecuar el espacio que le designaron en la calle de Valerio Trujano.
Reconoce que no está muy informado del tema, pero sabe que únicamente se realizará el cambio del sistema eléctrico y el techo.
"Todo está muy caro, salió caro construir nuestros locales y ahora dicen que vamos a estar aquí hasta ocho meses", subrayó.
Como compañeros de "calle" de don José se encuentran algunos puestos de frutas, mariscos, chapulines, artesanías y chicharrón; en los dos extremos de las bocacalles se colocaron dos tinacos de agua, uno de 400 litros y otro más de dos mil 500 litros para satisfacer las necesidades de los comerciantes.
Riesgo eléctrico
Aunque los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se dieron a la tarea de colocar los medidores de luz eléctrica para los nuevos locales, entre quienes caminan por la zona, la preocupación y el riesgo de un accidente se hace presente.
Sandra Martínez, cliente del mercado Benito Juárez, alertó a las autoridades sobre el riesgo que implica tener tantas cajas de fusibles en pedazos de madera improvisados como una especie de muros.
Sobre la calle 20 de Noviembre, en la banqueta, la instalación de luz eléctrica se quedó a la mitad; ahí, unos tres pares de cables cuelgan de un módulo de madera, sus terminaciones se encuentran a la intemperie, lo que aumenta el riesgo de que una persona se pueda electrocutar.
Los locatarios también se quejan de las condiciones de seguridad; solamente cuatro policías realizan rondines en la noche.
“Se salen porque se salen”
De acuerdo con Hipólito Ibáñez, comerciante desde hace más de 25 años en este mercado, en una reunión que tuvieron con las autoridades municipales, les advirtieron que en caso de no salirse del mercado para que éste pudiera ser remodelado, serían multados.
“No nos dijeron con cuánto nos iban a multar, pero eso es un atropello, no tenemos dinero para estar regalando, así que nos salimos del mercado y ahora estamos en la calle”, aseguró.
Inversión en el mercado
34 millones de pesos, la inversión para el remozamiento del inmueble
13 años han pasado desde la última remodelación del mercado
El municipio de Oaxaca de Juárez es el encargado de realizar las obras con recursos federales, del gobierno del estado y municipal, con un total de 39.6 millones de pesos
6 meses, la duración de las obras
Más de 800 locatarios pertenecen al mercado Benito Juárez
