En el Domingo de la Misericordia, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos convocó ayer a los católicos a tocar las heridas del crucificado en sus vivencias de fe para sentirse amados y ser capaces de ir al encuentro del corazón de sus hermanos, para también amarlos.
“Así tenemos que vivir los discípulos de nuestro Señor, amando y siendo amados”, aseveró.
En la homilía de la misa oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado llamó a los creyentes a entrar en el costado herido del crucificado porque ahí está la sede del amor, el corazón de Cristo, donde caben todos.
“¿Por qué extendió sus brazos en la cruz nuestro Señor? Por amor, por amor, por amor a usted y a mí. Contemple esas heridas y siéntase amado. En ese corazón de Cristo cabemos todos y entrado a su corazón, seremos capaces de ir al encuentro del corazón del hermano para amarlo y dejarnos amar por él”, afirmó.
Además, pidió a los católicos creer en el resucitado y no ponerle pruebas para reconocer su existencia, su amor y su misericordia.
“No le ponga pruebas para creer que está vivo, no diga ‘si tú me amas, si tú me tienes misericordia, haz esto en favor de mí’. No sea como los sumos sacerdotes, los que le gritaban al crucificado, ‘bájate de la cruz para que creamos en ti’. No fueron suficientes los milagros, no fue suficiente que caminaran los paralíticos, que escucharan los sordos, que hablaran los mudos, que vieran los ciegos, no fue suficiente para creer en el Jesús Mesías”, agregó.
Subrayó que quienes tienen duda o no creen, deberían de pedir al resucitado un crecimiento en su fe, en vez de esperar pruebas de su existencia.
“No se le ponen pruebas a Dios, se le cree, tal vez tengan que decir, aumenta mi fe”, asentó.
Además, exhortó a los creyentes a no desaprovechar el tiempo y llenarse de paz y gracia con el propósito de ganarse el cielo y así estar preparado para su encuentro con el resucitado.
“Nosotros todavía peregrinaos, ¿y por qué peregrinaos todavía?, estamos todavía aquí porque nos hace falta ganarnos el cielo. No hemos hecho lo suficiente. Así es que no desaprovechemos, todavía es tiempo, todavía tenemos oportunidad de hacer tantas cosas. Aprovechemos, contemplemos y toquemos sus heridas y descubramos y sintamos su presencia en nuestro caminar, no vamos solos, él camina con nosotros. Dejémonos guiar y conducir por el Señor”, remarcó.
Vázquez Villalobos también pidió a los católicos a creer en el sacramento de la reconciliación, a través de la confesión, porque el Señor manifiesta su grande amor y misericordia para perdonar todos sus pecados y debilidades.
“No duden del perdón divino. Es el regalo del resucitado, el Señor nos regala su paz, porque nos demuestra su amor y su misericordia al perdonarnos nuestros pecados. Experimenten la paz interior, experimenten el amor, experimenten el perdón”, requirió.
Oración por los obispos
“Pido una oración por todos los obispos de México. A partir de este lunes, nos reuniremos en asamblea plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en la Ciudad de México. Díganle al Espíritu Santo que nos ilumine y que nosotros nos dejemos conducir por el espíritu, para que todo lo que hagamos sea para la gloria de Dios y para bien de nuestra iglesia mexicana”, enfatizó Vázquez Villalobos.
