El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó ayer a los católicos a ser verdaderos discípulos del Señor y trabajar para resucitar a la vida y no para la eterna condenación.
“Resuciten para la vida. Muevan la piedra del sepulcro, la piedra que no deja mirar la luz, el resplandor del resucitado”, exhortó.
En la homilía de la Solemne Celebración Eucarística del Domingo de Resurrección, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado afirmó que los creyentes desde el día de su bautismo son discípulos del Señor y como hijos de Dios deben dar testimonio de la resurrección.
“¿Cómo es testigo de la resurrección el día de hoy, el día de mañana?, ¿cómo ha sido testigo de la Resurrección a lo largo de toda su vida?, ¿cómo ha sido testigo?, ¿usted ha hablado de la resurrección con alguna persona? En los momentos por ejemplo de dolor, de tristeza, de las lágrimas cuando un ser querido ha muerto. ¿Cuál es la actitud de usted?, ¿cómo ha consolado al amigo?, ¿qué palabras le ha pronunciado?, ¿qué verdades le ha recordado? Usted, en esos encuentros que ha tenido con el amigo que llora, porque murió un ser querido ¿le ha dicho, crees en la resurrección, crees en la vida eterna?, ¿dónde crees que está la persona por la que lloras, dónde crees que está?, ¿usted ha alimentado la fe en ese momento del que está llorando?”, cuestionó.
Sostuvo que muchas personas lloran a veces con gritos de reclamo a Dios, sobre todo, cuando sus seres queridos mueren en algún hecho de violencia.
“Usted, ¿cómo ha levantado el ánimo del que está ahí, sintiendo una derrota, sintiéndose abandonado, sintiéndose olvidado de Dios, sintiendo que Dios está siendo muy duro con él? Porque se llevó a su padre, porque se llevó a su madre, porque se llevó a su hermano, porque se llevó a su hijo”, agregó.
Expuso que los católicos deben dar testimonio en esos momentos de la presencia del resucitado en su persona, en su vida y en su familia.
“Ahí, tiene que dar testimonio de la resurrección, de que el resucitado está presente en su persona, en su vida, en su familia pero, a veces, no pronunciamos palabra, no alimentamos la fe del hermano ¿por qué no la alimenta?, ¿no tiene usted seguridad?, ¿cómo cree usted en la resurrección?, ¿cómo cree usted?, ¿de veras cree en la resurrección o sigue pensando que la vida se termina en un sepulcro, que la vida termina en un crematorio y le entregan una cajita y se acabó?, ¿usted es de los que cree que con la muerte se acaba todo?”, anotó.
De esta manera, convocó a los creyentes a creer en la resurrección, porque el Señor así lo prometió el último día.
“¿No cree en lo que dice Nuestro Señor? ‘Yo los resucitaré el último día’. El asunto de la resurrección es de Dios, no de usted. Usted póngase a trabajar para resucitar para la vida, no para la eterna condenación”, aseveró.
Por eso, llamó a los católicos a renovar la piedra en su interior y así sacar las tinieblas y la maldad para dejar entrar la luz en su vida y ganarse la vida eterna con Dios.
“Vaya al encuentro de su hermano y preséntese ante él como un hombre o una mujer que da testimonio del resucitado y ¿cómo damos testimonio?, amando, así damos testimonio del resucitado. Si me pregunta, ¿por qué me amas?, yo tengo que responder por amor a Dios te amo a ti, porque yo amo a Dios, porque creo que Dios está en ti, porque eres la imagen y semejanza de Dios, porque lo que yo haga en favor de ti, me alcanza cielo, me alcanza gracia, me alcanza salvación. Lo que deje de hacer en favor de ti, me hace perder el cielo y yo quiero ganar el cielo y, por eso, todos estos signos de amor, por amor a Dios.
Ante esto, Vázquez Villalobos dijo que algunos creyentes se alejan de las personas, porque dejan de amar a Dios en ellos.
“No deje de amar a Dios en las personas con las que usted se encuentra, con las que usted vive. Llene el corazón del amor del resucitado, haga feliz a toda persona. Habrá momentos en que lo tendrá que hacer feliz perdonando. Por amor a Dios no dejen de amar, por amor a Dios ten misericordia, por amor a Dios, sé capaz de perdonar. Por amor a Dios, no lleven cuentas del mal. Deben de mirar al prójimo, signo de la presencia de Dios, con alegría, con gozo”, aseguró.
