La repavimentación de cien metros de carpeta asfáltica en la carretera federal 190, en inmediaciones de la agencia de Santa Rosa, demuestran la falta de planificación y priorización en el mantenimiento de vías de acceso a la ciudad de Oaxaca.
Para los vecinos de la avenida Oaxaca, como se le conoce también a esa vía, las repavimentación debió hacerse metros más adelante, en el crucero previo al Mercado Zonal de Santa Rosa, o metros atrás, pero en los carriles contrarios aledaños al monumento a la Madre, donde los hoyos abundan.
En vez de arreglar “un pedazo de carretera que no estaba dañado”, para Adrián Zamora, encargado de una tienda de impermeabilizantes, lo que las autoridades debieron solucionar es la falta de un sistema eficiente que gestione las aguas pluviales y evite encharcamientos.
Desde las obras que el año pasado se hicieron para la adecuación de un carril por donde se esperaba que pasara el Sitibus las alcantarillas existentes se eliminaron o redujeron.
La situación se agrava porque “baja el agua de las calles de la colonia Cuauhtémoc con todo y tierra que tapa las pichanchas y se mete a los negocios”, dice con enojo Adrián Zamora.
En esa molestia coincide Carolina Rodríguez Díaz, propietaria de una refaccionaria a donde ingresa todo el polvo que levantan los autos y camiones que transitan por el carril de confinamiento para el Sitibus, donde la plasta de tierra lleva acumulada días.
“Antes de esa obra el agua corría, debieron venir a cambiar la tubería y no levantar el asfalto de esta carretera que estaba en buenas condiciones”, reprocha.
Es medio día. El tránsito vehicular sobre la carretera federal 190 fluye hacia Pueblo Nuevo, pero se estanca sin previo aviso. Ningún señalamiento indica de las obras de reencarpetamiento.
De acuerdo con Marco Torres, personal de Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO) que auxilia a supervisar los trabajos de reencarpetamiento, éstos se realizaron del kilómetro 5 más 100 al 5 más 200, en 10.20 metros que comprenden casi tres carriles, sin tocar el que corresponde al Sitibus.
El lunes se desgastaron diez centímetros de espesor del asfalto. Jueves se reanudaron los trabajos que finalizaron ayer. Pudieron hacerlo más rápido, pero “estamos a expensas de que lleguen los viajes con emulsión asfáltica”.
