Con el inicio de las celebraciones decembrinas, el uso de pirotecnia se dispara, y con ello los riesgos de accidentes que ponen en peligro la vida de grupos vulnerables. Manuel Maza Sánchez, coordinador estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, alertó que este mes ya se registraron tres incidentes relacionados con el manejo de cohetes y artefactos pirotécnicos.
Según el funcionario, los principales afectados son niñas y niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y animales de compañía, quienes sufren tanto lesiones físicas como impactos psicológicos. “Si una madre o un padre quiere a sus hijos, no puede poner pirotecnia en sus manos”, enfatizó.
La Coordinación Estatal mantiene activa la campaña “No a la Pirotecnia”, que ha contribuido a reducir gradualmente los accidentes, aunque advirtió que ningún tipo de pirotecnia es inofensivo, ni siquiera la considerada “juguetería”, como cuetitos, chispitas o brujitas.
Maza Sánchez hizo un llamado a denunciar de manera anónima cualquier almacenamiento, transporte o venta irregular de pirotecnia a través del 089 o el 911, debido a que el uso indiscriminado no solo provoca lesiones y accidentes, sino incendios, contaminación ambiental y daños severos a la salud de personas con autismo, adultos mayores con cuadros de ansiedad y usuarios de aparatos auditivos.
El coordinador también alertó sobre el impacto en la fauna, citando un caso reciente de mortandad de aves en una parroquia cercana a la ciudad de Oaxaca, causada por detonaciones que desorientaron a los animales. Por ello, incluso se ha dialogado con autoridades eclesiásticas para reducir el uso de pirotecnia en fiestas patronales.
