En Oaxaca, el Heroico Cuerpo de Bomberos vive una realidad tan preocupante como dolorosa: las llamadas falsas al 911 no se detienen. Aunque existen campañas, avisos y llamados urgentes, la línea de emergencia sigue recibiendo reportes inventados por curiosidad, juego o simple irresponsabilidad. Y cada una de esas llamadas puede costar una vida.
El director del Cuerpo de Bomberos, Arturo Rivas Fernández del Río, lo resume con brutal claridad:
“Mientras respondemos a una broma, alguien que realmente necesita ayuda puede quedarse esperando".
Una llamada falsa no solo moviliza unidades, combustible y personal; también expone a los propios bomberos a riesgos innecesarios y deja desprotegida a la población ante incendios, fugas de gas, choques o emergencias médicas reales. Minutos perdidos, vidas en juego.
Para evitar que niñas, niños y jóvenes recurran a estas llamadas por curiosidad, Bomberos abrió sus puertas a la ciudadanía: cualquiera puede visitar las estaciones, conocer los vehículos, observar el equipo y escuchar de cerca el trabajo que realizan, sin necesidad de poner en riesgo a otra persona.
Rivas Fernández del Río recordó que hoy existe una coordinación total entre el 911 y el C5, lo que reduce los tiempos de respuesta. Sin embargo, advirtió que ese esfuerzo queda en riesgo cuando las líneas se saturan con emergencias inventadas.
Su mensaje final es un golpe directo al corazón:
“No juguemos con la emergencia. Jugar con la vida… siempre se pierde.”
