CIUDAD DE MÉXICO.- La fragilidad financiera y el futuro de Pemex y, en particular, el riesgo de un deterioro adicional en su calificación crediticia, podrían impactar el costo financiero del Gobierno federal y a las condiciones de acceso a financiamiento externo del País, advirtió la Junta de Gobierno del Banco de México.
En la minuta de su última reunión, en la que se abordó la baja de calificación que infringiera Fitch a Pemex, uno de sus miembros subrayó que la estrategia de negocios de la petrolera será clave para fijar perspectivas de corto y mediano plazo sobre la economía nacional.
El futuro de la petrolera más endeudada del mundo, es determinante, debido a su interconexión con múltiples empresas e instituciones financieras nacionales, y también por su papel relevante en los mercados financieros nacionales e internacionales, particularmente de la deuda de Pemex en los portafolios de diversos inversionistas institucionales dedicados a economías emergentes.
En la reunión, en la que también participaron el Secretario de Hacienda Carlos Urzúa y el Subsecretario del ramo Arturo Herrera, otro de los integrantes de la Junta calificó como positivas las acciones anunciadas recientemente para mejorar la situación financiera de la empresa energética.
Pero puntualizó que se requieren esfuerzos adicionales para fortalecer la capacidad de producción de la compañía y sus perspectivas financieras.
La minuta apunta que la mayoría de los miembros de la Junta consideró que los mercados financieros nacionales resintieron la revisión de la calificación crediticia de Pemex de BBB+ a BBB- con perspectiva negativa por parte la agencia calificadora Fitch.
Uno de los integrantes de la Junta destacó que a pesar de esto último, las primas de riesgo soberano no se han visto afectadas, pero añadió que no puede descartarse un impacto en las mismas si llegara a acentuarse el deterioro de la calificación.
