Por Gerardo Garfias Ruiz/ Colaborador
Hasta el momento de esta colaboración no hay alguna acción o anuncio sobre la resolución de la Corte en torno a dos temas torales que el órgano local en materia electoral había resuelto por la promoción sui géneris de un diputado local, para acotar los tiempos de la recolección de firmas y fecha de realización de la consulta para la revocación del mandato del ejecutivo estatal en turno que de acuerdo al órgano electoral local lo hace parecer más una jornada de ratificación del mandato que en la pregunta que se hace en la probable consulta de si el votante decide si se va o se queda el gobernante queda mas que clara la orientación de los que mandataron sus características. Aunque en meses anteriores a este diciembre las organizaciones y actores políticos despegaron campañas mediáticas más o menos numerosas, en las últimas semanas pareciera que desaparecieron de los escenarios públicos y por el contrario en acciones poco usuales para los que son gobierno, iniciaron a tambor batiente en una especie de celebración triunfalista adelantada no solo promoviendo la consulta si no aun jactándose con epítetos de ser los primeros y únicos del país y aun del mundo mundial que se “someterían” al escrutinio de lo que llaman pueblo y en donde un poco más de 3 millones 100 mil personas conforman el padrón electoral vigente podrían emitir su sufragio.
En el 2022 se impulsó y aun se impuso una consulta en la que a pesar de la percepción social que tenía entre la población el ejecutivo federal, votaron un poco más del 17% del padrón electoral nacional en una convocatoria por demás desangelada que desapareció casi de inmediato en los medios de comunicación quedando como referente inmediato de la realidad de las respuestas del electorado en este tipo de jornadas y a pesar del despliegue con los recursos y los medios públicos desplegados desde el poder. Con este referente bastante reciente es necesario empatarlo con las características del Oaxaca electoral, así como con el contexto de gobernabilidad en la entidad, los problemas que afectan a la mayoría de la población, así como la movilidad social que puede incidir en la probable consulta para la “ratificación” del mandato para tener un diagnóstico probable de lo que podemos esperar y enfrentar en los próximos días.
De acuerdo al listado electoral vigente en Oaxaca es necesario tener en cuenta que las regiones en donde se concentra más del 50% del electorado son la Cuenca del Papaloapan, los Valles Centrales, el Istmo de Tehuantepec y la Mixteca-Cañada y en donde se concentran los núcleos urbanos con municipios que van de los 15 mil a más de 100 mil habitantes que representan poco más del 28% de la población total y localidades pequeñas de menos de 2500 habitantes donde se concentra casi el 60% de la población que para la elección pasada del ejecutivo estatal se obtuvieron casi 1 millón 200 mil votos en que el triunfador alcanzó casi 700 mil sufragios contra casi 500 mil votos de sus contrincantes en una jornada electoral con un alto índice de abstencionismo a pesar de ser una de las elecciones en las que se obtiene una mayor participación que las conocidas como intermedias. De acuerdo a los registros conocidos y hemerográficos, las manifestaciones, bloqueos, tomas de oficinas y espacios públicos, retenciones de servidores públicos, presiones y movilizaciones de grupos y organizaciones se han disparado a pesar de la propaganda y boletines oficiales, la inseguridad, los feminicidios, los asesinatos, los ajustes de cuentas, los asaltos, el cobro de piso así como el predominio del crimen organizado de manera relevante sobre todo en regiones como el Istmo, la Costa, la Cuenca y los Valles Centrales y crecen día a día.
Pareciera que casi a diario se dan rupturas, enfrentamientos y diferencias sustanciales entre la actual administración y diversos sectores, sindicatos, actores políticos, grupos de poder y organizaciones sociales creándose un clima de animadversión que además de expresarse en la movilización social, inundan las redes con calificativos adversos, señalamientos de corrupción, nepotismo y poca presencia gubernamental real en obras, servicios y seguridad, salvo las efímeras y circunstanciales acciones del gobierno federal como la ilusión del transístmico. Si se da la consulta para la “ratificación” y se obtienen más de 500 mil sufragios serán impugnados al menos mediáticamente que para este caso se pronostica no más del 10% de participación que serían entonces poco más de 300 mil votos, aún con el improbable sin cochupos de lograr 700 mil votos, es poco probable que 400 mil sean para que siga el ejecutivo estatal que además de los señalamientos crecientes de inducción y obligatoriedad para su clientela posible, serían menos de los que obtuvo para su elección.
