Por Joel Vicente Cortés
Tal como se anticipó en este mismo espacio (29.04.25), las acciones del MDTEO-CNTE no tardarían en re-estallar si el gobierno federal no avanzaba en las mesas inconclusas con SEGOB, SEP y, por supuesto, con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP). El repliegue táctico del magisterio fue leído por la soberbia cuatroteísta como señal de agotamiento. Error de cálculo: confundieron prudencia con rendición, y por eso hoy enfrentan el arranque de un paro escalonado que ya tomó cuerpo en la CDMX y otras regiones del país.
El Estado mexicano —ayer y hoy— simula estabilidad. Gobierna dependiendo de la vejez empeñada de miles y el cansancio de millones, pero cuando se trata de abrogar la privatización de las pensiones, siempre encuentra el mismo recurso: sacrificar a los de abajo. La disyuntiva está planteada: o el gobierno asume el costo de romper con el modelo AFORE, o seguirá administrando el despojo como si fuera política social.
Con el MDTEO en Oaxaca, en los meses recientes hubo reuniones con funcionarios de alto nivel, pero sin la presencia de CSP. El resultado fue previsible: diálogos de sordos, café con galletas, discursos cruzados, y cero voluntad de resolver. La planeación presupuestal continúa obsesionada con llenar los programas sociales —multitudinarios, útiles electoralmente, pero fiscalmente insostenibles— mientras se ignoran las demandas del sindicalismo docente, sean de la CNTE o también del SNTE.
A ello se suma una coalición peculiar: priistas reciclados incrustados en la 4T, columnistas nacionales con sospechoso entusiasmo y medios que cada mañana regañan a la CNTE por interrumpir “la transformación”. Una campaña maniquea que aplaude la dureza oficial y menosprecia la lucha magisterial como si se tratara de un berrinche gremial y no de un debate nacional sobre derechos, equidad y futuro educativo.
Las demandas que el gobierno no quiere mirar. La CNTE mantiene cuatro exigencias centrales:
Derogación de la Ley del ISSSTE 2007, que arrebató derechos y destruyó la base solidaria del sistema de pensiones.Incremento del presupuesto educativo del 5% al 12% del PIB, como recomienda la UNESCO.Eliminación de la USICAMM, la oficina del “mérito” que burocratiza, excluye y rompe la bilateralidad.Mejora del mapa prestacional de cada entidad y criterios diferenciados para docentes de zonas indígenas y marginadas, que trabajan en condiciones que ningún escritorio federal conoce
Pero aquí está la piedra de toque:
Para el oficialismo, derogar la Ley del ISSSTE abriría un agujero fiscal inmanejable. Duplicar el presupuesto educativo también es “inviable”. En cambio, mantener las ganancias descomunales de las AFORES sí parece viable. Curioso equilibrio. El 10º transitorio —bendecido por la 4T— apenas alivia a un 25% de trabajadores, mientras condena al 75% restante a las cuentas individuales, esas mismas que han convertido al trabajador mexicano en el prestamista más dócil del Estado.
La verdad que no se dice. Como resume el Dr. Raúl Hernández R. (nov. 2025):
“En México, las pensiones privadas se han vuelto un lujo inalcanzable. Tras 30 años de ahorro, al cumplir 65 años tus recursos no alcanzan para comprar una renta vitalicia. El Estado solidario se fue; el Estado neoliberal ocupa su lugar.”
La presidenta reconoció en su primer informe que solo 234 trabajadores de más de 102 mil lograron reunir lo suficiente para comprar una pensión privada. Número brutal. Diagnóstico todavía más brutal: el sistema privado ha fracasado. La Ley del ISSSTE 2007 no solo fue una reforma: fue la confesión del Estado aceptando que sobreviviría a costa de la vejez de su propia gente.
USICAMM: el control maquillado de “mérito” Aquí sí hay margen de negociación. La USICAMM es un organismo tortuoso: impone criterios absurdos, recicla prácticas tecnocráticas del Peñanietismo y cancela la representatividad sindical. La presidenta tiene facultades para desmontarlo… pero prefiere no tocar el control político del sistema educativo. En tiempos de la 4T, la verticalidad administrativa se viste con ropa progresista.
¿Y las mejoras laborales focalizadas? A pesar de la falta de voluntad política, el gobierno podría avanzar en medidas de contención: incrementos compensatorios, bonos diferenciados, programas estatales de apoyo, todo sin comprometer el equilibrio fiscal. No resuelven el drama educativo del país, pero sí permitirían una salida política inmediata.El sindicalismo docente lo sabe: no se puede arrancar lo imposible, pero sí se puede conquistar lo posible cuando se camina con la base, los padres de familia y otros sectores laborales.
Un país en confronta múltiple. En tiempos de la 4T, los conflictos brotan desde todos los frentes: capital financiero que no quiere perder ganancias, élites que rechazan pagar impuestos, una burocracia estatal que conserva privilegios, comunidades que defienden territorio,mujeres que defienden la vida, trabajadores que luchan por recuperar derechos pisoteados.
En este contexto, la CNTE lanza un emplazamiento claro: o el gobierno construye respuestas viables, o hasta el Mundial de Futbol estaría en riesgo. A la Petulancia le vale la pena escuchar, cuando el magisterio lo dice, no es metáfora: es advertencia.
MIRADOR. El gobierno presume orden, pero administra despojo. Llama “diálogo” a reuniones sin respuestas y “responsabilidad fiscal” a la defensa ciega del negocio privado de las pensiones.
Olvida algo elemental: en México, la educación se sostiene por quienes caminan kilómetros, no por quienes firman oficios. Si la 4T quiere seguir jugando al gallito con la CNTE, pronto descubrirá —como ya les ocurrió a De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña— (¿por cierto, donde estaban los ultramorenos de hoy, cuando el MDTEO enfrentaba aquellas mafias?) el magisterio tiene mejor memoria que cualquier servidor público de confianza.Al final, el diálogo de sordos siempre termina igual: con el gobierno llamando al silencio… y el movimiento enseñándole, otra vez, que la calle no es sorda.
Oaxaca.19.11.25
