En los últimos 25 años, un total de 119 presidentes municipales en funciones y electos han sido asesinados en el país. Oaxaca ocupa el primer lugar de la lista con 24 munícipes masacrados, de los cuales dos se registraron en 2024 y dos en 2025.
Desde entonces y hasta la fecha, en promedio, un presidente municipal es asesinado cada año en la entidad.
Los últimos cuatro casos ocurrieron el 18 de marzo de 2024, cuando fue asesinado el presidente municipal de Chahuites, Joaquín Martínez López; y el 15 de octubre de 2024, el edil de Candelaria Loxicha, Román Ruiz Bohórquez.
En 2025, las víctimas han sido el 15 de mayo, el presidente municipal de Santiago Amoltepec, Mario Hernández García; y el 15 de junio, la presidenta municipal de San Mateo Piñas, Lilia Gema García Soto.
A Oaxaca le siguen los estados de Michoacán, con 20 casos; Veracruz, con 13; Guerrero, con 12; Puebla, con 8; Durango, con 6; Jalisco, con 5; así como Chihuahua y Estado de México, que registran 4 casos cada uno.
Aunque Oaxaca ha ocupado desde hace décadas el primer lugar en homicidios de presidentes y ex presidentes municipales, durante el periodo de gobierno 2010-2016, encabezado por Gabino Cué Monteagudo, la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC) contabilizó 29 crímenes de munícipes y exmunícipes.
En ese periodo fueron asesinados 37 exalcaldes, 7 alcaldes electos y 43 en funciones, para un total de 87 víctimas.
Durante el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa (2016-2022), fueron asesinados el edil de Ocotlán de Morelos, José Villanueva, el 1 de enero de 2019, el presidente y síndico de Tlaxiaco, Alejandro Aparicio Santiago y Perfecto Hernández Gutiérrez, así como el 23 de diciembre de 2019, el edil de Jalapa de Díaz, Arturo García Vásquez.
El 4 de febrero de 2021 fue asesinado el presidente municipal de Santa María Chahuites, Leobardo Ramos Lázaro.
