Texto y fotos: Alexei García
Felipa Maya Ruiz es originaria de Santiago Apóstol y desde hace 20 años, en punto de las 8 de la mañana, abre un puesto de nieves en el tianguis correspondiente al municipio de Ocotlán de Morelos, donde la pandemia interrumpió las actividades que llevaban a cabo; no obstante, la tradición continúa.
Este puesto de nieves tiene una historia de 40 años, donde de forma cotidiana los clientes pueden pedir una nieve de distintos precios y de sabores como: nuez, leche quemada, tuna, limón, fresa, vainilla, mamey, beso oaxaqueño, yoghurt con durazno, galleta, zarzamora; además, en diciembre llegan a tener 20 sabores, por lo que se agregan: cajeta, chocolate, beso de ángel, guanábana, tequila, “de toda variedad, hasta de plátano, mango, lo que el cliente pida”, aseveró Maya Ruiz.
La pandemia los dejó fríos
Sobre las afectaciones que dejó la pandemia en este puesto, declararon: "es triste, porque tuvimos que cerrar tres meses y siete viernes; sí cerramos un buen, porque la gente ya no salía, todos estaban encerrados. Pues ahora sí, estuvimos cuidando la casa, descansando”.
Cerraron el puesto en el mes de junio, pues las autoridades municipales enviaron emisarios que les comunicaron, en primera instancia, que debían abrir dos o tres días entre semana. Posteriormente, la indicación cambió y tuvieron que bajar las cortinas durante todos los días viernes, acumulando siete en total.
La etapa crítica llegó cuando tuvieron que cerrar totalmente por meses; no obstante, de acuerdo con la encargada de este negocio, hubo personas que no entendieron y siguieron abriendo durante esos días. Para Felipa Maya, el abrir los negocios durante el pico de la pandemia de COVID-19 fue un error, pues muchas personas fallecieron en su intento por mantener sus ingresos.
“Yo conozco muchas personas que ya no están acá; en esa temporada que nosotros regresamos, regresaron el mes de octubre, vimos a diferentes caras, ya no estaban”, aseveró en entrevista para NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca.
En relación a los ingresos del negocio durante el punto álgido de contagios de SARS-CoV-2, puntualizó que mantener abiertos los negocios era inadecuado porque incluso la gente había dejado de salir de sus casas.
“En primer lugar, la gente ya no venía a comprarnos; otra cosa, ya se veía muy vacío, como nosotros nada más y la gente de afuera ya no dejaban entrar, pues prácticamente todos los pueblos cerraron, todos los pueblos tenían que ser los mismos ciudadanos del pueblo, pero aquí ya no podías entrar”, expresó.
La variante Ómicron también afecta
Felipa Maya Ruiz destacó que a partir de la reapertura del local, las ventas se han recuperado poco a poco; no obstante, la variante Ómicron ha dejado un saldo negativo en la llegada de personas a adquirir nieves.
“Pues mire, gracias a Dios ahí van (las ventas), vamos poco a poco; ahora, con esta nueva etapa (variante Ómicron) que viene, como que ya se está bajando poco a poco, bueno nosotros lo sentimos”, insistió.
“Por ejemplo, el domingo, que para nosotros es como un viernes, se pone muy bonita la plaza, pero está triste; los viernes ya no son viernes como antes, mucha gente antes venía a comer, ahorita ya no. Rara, raro el grupito que vienen así, pero ya no”, destacó.
Esta mujer, que tiene dos hijas, pide a Dios salud, pues considera que teniendo salud, las demás actividades que se deben realizar son cuestión de voluntad personal. “Mientras estemos bien de salud, es lo primero, la verdad, cuidarnos más bien. Finalmente, indicó que considera positiva la llegada de vacunas y refuerzos para todos los sectores de la población, pues abona en su seguridad.
“Mientras estemos vivas, aquí le echamos ganas”, finalizó la comerciante.
- 20 sabores de nieve elaboran
- 20 años lleva Felipa en el puesto
- 40 años tiene el puesto de Felipa
- 3 meses cerraron por la pandemia
