Luis Ignacio Velásquez
En la Alameda de León, en una tarde gris con amenaza de tormenta, el senador Ricardo Monreal rompió la lisonja discursiva para pedir al candidato a la gubernatura por los partidos Morena-PT-PVEM-PUP, Salomón Jara Cruz, que no se rodeé ni de bufones, lambiscones, ni aduladores, porque lo quitarán de la realidad y lo alejarán de este pueblo que lo va a llevar a gobernar.
La honesta petición desato dos reacciones: la algarabía del público de pie resguardado por rejas metálicas; y el silencio casi sepulcral de los políticos en el presídium y quienes se adjudicaron la sillería: diputados locales, ex presidentes municipales, ex concejales, entre otros, así como los directivos estatales de Morena-PT-PVEM y PUP, que con discreción se miraban entre ellos, incómodos, inquietos.
Pero el senador no se conformó con esto, bragado solicitó también a su compañero de bancada en el Senado que se fije bien en su equipo, ya no más de lo mismo, ni los mismos.
“Que seleccione bien quienes lo acompañarán a la transformación de Oaxaca; aquí hay jóvenes, mujeres, hombres, honestos y honrados que quieren ser aliados para transformar a Oaxaca. Son los mejores aliados que no van a traicionar a este movimiento”.
Con la autoridad que le da haber sido ya gobernador de su estado, solicitó también a Jara Cruz que no deje de lado su sencillez y su humildad. “Salomón debe de ser el más humilde y el más sencillo, porque él no se va a marear con el cargo que ustedes le van a dar; él seguirá siendo en su origen y con su clase, el mejor oaxaqueño que haya tenido como gobernador en los últimos años”.
En el mitin de cierre de campaña, llevado a cabo en la Alameda de León, ofreció otro consejo el senador: que se sacuda a los hipócritas y simuladores, porque una vez que gane este movimiento estarán rodeándolo para reciclarse; no más, que sea el pueblo el que gobierne Oaxaca; un cambio profundo, verdadero, necesita Oaxaca.
Sostuvo que la confianza de ser compañeros de lucha y trabajo le permiten estas recomendaciones y otra más, que Salomón Jara Cruz no necesita importar gente, aquí hay muy buenos oaxaqueños; que sean los oaxaqueños y oaxaqueñas las que gobiernen esta enorme tierra.
Las peticiones están hechas, ahora habrá que ver lo que sucede, si se toman o se echan a saco roto.
