Un total de 27 casos de desplazamiento forzado interno están identificados actualmente en Oaxaca, informó el Gobierno del Estado, al detallar que uno de los más prolongados se mantiene desde hace más de cinco años, derivado de un conflicto entre la comunidad de Xochiltepec y la cabecera municipal de Textitlán.
De acuerdo con Jesús Romero López, secretario de Gobierno, las familias desplazadas se asentaron en la cabecera municipal tras abandonar sus comunidades y solicitaron el acompañamiento institucional desde el inicio del conflicto.
El funcionario explicó que la situación ha sido atendida con un enfoque humanitario, al margen de intereses políticos. Señaló que existen actores que han intentado politizar el conflicto; sin embargo, el gobierno no actuará de esa manera. Subrayó que el desplazamiento forzado representa una condición crítica para quienes lo padecen.
En fechas recientes, se logró avanzar en el diálogo con la cabecera municipal, particularmente con la entrada de una nueva autoridad. No obstante, surgió un nuevo foco de conflicto luego de que las personas desplazadas decidieran ocupar un predio donado por un ciudadano de Textitlán, sin el aval de la Asamblea Comunitaria, lo que generó inconformidad y la posible sanción contra el propietario del terreno.
Ante este escenario, dijo que el Gobierno del Estado mantiene diálogo tanto con la autoridad municipal actual como con la anterior, con el objetivo de que se respete el espacio destinado para la reubicación de las familias y se garantice que puedan habitarlo en condiciones dignas, sin provocar nuevas tensiones internas.
Precisó que, de obtenerse el aval de la Asamblea, las familias desplazadas podrían incorporarse a los mecanismos de apoyo institucional, como ha ocurrido en otros casos en la entidad. Recordó que en la región Mixteca, se autorizó la construcción de viviendas para personas desplazadas por conflictos ocurridos en administraciones pasadas.
Finalmente, informó que en el municipio se mantiene presencia de la Guardia Nacional y que se han entregado insumos, materiales y apoyos diversos. Las autoridades reiteraron que las personas desplazadas no han sido abandonadas y que continúan las mesas de diálogo, incluso con el acompañamiento de organismos internacionales como Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), para alcanzar una solución de fondo respetuosa de los usos y costumbres comunitarios.
