No sólo los empresarios pagaron las consecuencias económicas del conflicto del 2006. Los testimonios de empleados adultos y jóvenes dan fe de que, si bien la presencia del turismo ha ido creciendo en cada temporada vacacional, las bonanzas aún no se reflejan en números. Los ingresos de los empleados del sector turístico sólo repuntan si cuentan con "buena suerte".
"Preferiría decir que nos va mal desde hace dos o tres años pero esto es de mucho más tiempo, yo no tengo estudios y siempre he trabajado de empleada en zapaterías, en restaurantes y hasta de cerillo en supermercados" platica Nadia Guzmán Martínez de 47 años de edad, mesera en un restaurante del Zócalo capitalino.
Asegura que la economía en Oaxaca cayó desde el conflicto magisterial y la entidad no se ha recuperado.
"Los políticos dicen que recibimos más visitas y que nos va mejor a todos, el pueblo sabe que no es así. Antes era nos iba mejor, no sólo a los dueños sino a todos", recuerda.
La situación es "crítica", alcanzan a referir jóvenes que trabajan en tiendas departamentales, de ropa, restaurantes, hoteles y demás establecimientos de la capital. Para ellos, desempeñar un trabajo no es suficiente.
"Trabajo aquí en las mañanas y en las tardes estoy en un taller de hojalatería, sino le hago así, no me alcanzaría, de plano no", asegura Pavel, joven de 25 años que atiende un establecimiento de aguas y helados en el primer cuadro de la ciudad.
René es mesero y labora de martes a domingo de 9 a 21 horas. No le fijaron horario, él lo solicitó.
"Después del horario normal me pagan por hora. Es que si le entras así como que no sale", lamenta.
¿Aumentan los ingresos en época turística? ¿Les va mejor?
"Con suerte. Hay turistas que te dejan hasta cien pesos de propina, pero es uno entre mil. Si va mejor en estas fechas pero no es la gran cosa, eso es un mito que se exagera. Le puede ir bien pero a los que trabajan cerca de destinos turísticos, aquí en el centro no tanto." es lo que opina Ruby Rodríguez, empleada de 33 años de edad.
En Oaxaca, los conflictos sociales no cesan y, según los entrevistados, la economía tampoco mejora.
