La piloto francesa, Isabelle de Boves, impulsora de la creación de la Escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia (EIMSC), en la agencia municipal Vicente Guerrero, Villa de Zaachila, fue elegida para portar la llama olímpica en París, como un reconocimiento a su labor filantrópica.
Un día antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos, el 25 de este mes de julio, la capitán de vuelo de la línea Air France, llevó la antorcha olímpica al lado de reconocidas personalidades de la cultura y el deporte en la ruta Seine-Saint Denis, en la llamada Ciudad de la Luz.
De Boves fue merecedora de este reconocimiento por su trabajo de filantropía que ha realizado a lo largo de más de una década con la EIMSC, un proyecto musical comunitario desarrollado en la agencia municipal, Vicente Guerrero, con niños y jóvenes de colonias marginadas aledañas al antiguo basurero municipal de Oaxaca de Juárez.
“Es una gran distinción para ella, porque las personas designadas para portar la llama olímpica, deben gozar de un amplio reconocimiento en la comunidad por su labor artística, cultural, social o filantrópica”, afirmó el sacerdote José Rentería Pérez, párroco de San Bartolomé Apóstol, localizada en San Bartolo Coyotepec, que eclesiásticamente atiende esa zona, promotor de la conformación de la EIMSC.
A finales del 2011, la piloto francesa, gracias a su tía, Nicole Villier, una misionera religiosa de la congregación Las Hermanitas de Jesús, conoció el proyecto de la EIMSC, constituido por un grupo de jóvenes y el párroco José Rentería Pérez.
“Así se empezó a tejer esta colaboración, Isabelle reunía instrumentos musicales entre sus amistades y posteriormente, los transportaba desde Francia hasta Oaxaca, debido a las facilidades proporcionadas por la línea aérea. Y a lo largo del tiempo, esta colaboración se ha fortalecido”, relató el presbítero.
De esta manera, la capitán de vuelo, fundó la asociación denominada la Banda de Música, para apoyar a la EIMSC, integrada por niños y jóvenes, ejecutantes de instrumentos de viento, cuerda y percusión, así como a otros proyectos musicales.
“Por eso, recibió la Orden Nacional del Mérito, una de las más altas distinciones para la ciudadanía francesa, en reconocimiento a su compromiso de servir a los demás”, asentó.
En agosto del 2023, la EIMSC se presentó en el Festival Pequeñas Manos Sinfónicas, celebrado en Normandía, Francia.
La Embajada de México en Francia hizo un reconocimiento en sus redes sociales a todas las personas y organismos que hicieron posible la presencia de la EIMSC, dentro de estos, la Banda de Música, creada por la piloto francesa.
“Son muchos los hilos que conectan este proyecto musical comunitario con la celebración de los Juegos Olímpicos de París. La presencia de Isabelle de Boves, una de las principales cooperantes de esta iniciativa, nos hace compartir el mismo canto de esperanza global, ‘nuestros sueños transforman el rostro de la comunidad, generando paz, esperanza y solidaridad’”, aseveró Rentería Pérez.
“Es una gran distinción para ella, porque las personas designadas para portar la llama olímpica, deben gozar de un amplio reconocimiento en la comunidad por su labor artística, cultural, social o filantrópica”.
José Rentería Pérez, párroco de San Bartolomé Apóstol
