El Buen Fin, estrategia comercial nacida en 2011, es un espejismo de descuentos que en muchos casos llega a comprometer el presupuesto familiar.
Un análisis sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), dato del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que mide a través del tiempo la variación de los precios de una canasta fija de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares, revela el engaño de los descuentos.
La táctica adoptada por algunas de las empresas y comercios, es incrementar sus costos una quincena previa al Buen Fin y disminuirlos de nueva cuenta en un cincuenta por ciento durante los cuatro días que abarca la estrategia comercial.
El comparativo realizado al INPC para la ciudad de Oaxaca de los meses de octubre a diciembre de los años 2012, 2013, 2015 y 2016, muestran un patrón semejante de comportamiento en donde, la primera quincena de noviembre registra un alza de costos y disminuye en la misma medida o a la mitad durante la segunda quincena de noviembre.
Así pues, tomando como ejemplo la variación registrada en 2015, un televisor en la primera quincena de noviembre registró un incremento de 2.5 con relación a la segunda quincena de octubre pero en la segunda quincena de noviembre registra una disminución de 1.0.
“De acuerdo al Indice Nacional de Precios al Consumidor, los productos durante la semana del buen fin disminuyen su precio, pero ojo, una quincena anterior lo elevaron respecto a lo que valía el artículo realmente”, señaló el David Ezaú Pérez Montiel, subdirector de Integración y Análisis de la Información del Inegi delegación Oaxaca.
En este sentido indicó que para realmente hace una buena compra durante El Buen Fin y no caer en engaños, es necesario visitar dos o más tiendas así como investigar en internet y comparar el precio para elegir el mejor, incluso verificar los costos un mes antes para tener certeza que el producto que se va a comprar realmente tiene un descuento.
El Buen Fin surgió en el 2011 con el propósito de mejorar las oportunidades de comprar para el consumidor, impulsar la actividad productiva, generar empleos y fortalecer así el mercado interno.
Hasta el momento se han realizado seis ediciones de esta estrategia y en cada una se registra un incremento constante en las metas propuestas en términos de venta.
