La pesada cuesta de enero, conocida así a la mayor dificultad económica familiar del año, ha llevado a algunas personas a empeñar hasta enceres de cocina como juegos de cacerolas, ollas exprés o licuadoras.
“Hay una necesidad muy fuerte cuando te llega alguien a empeñar su licuadora o el extractor de jugos”, señaló Marta Nereyda López Vergara, jefa del departamento de sucursales del Monte de Piedad del Estado de Oaxaca.
Otros de los artículos que reflejan el apuro económico son las planchas o tanques de gas, ya que por estos objetos el préstamo no rebasa los 200 pesos, justo lo que en muchas ocasiones utilizan para enfrentar el gasto de alimentación del día.
De manera porcentual -expuso- el movimiento de empeños crece en enero un 30 por ciento con respecto de otros meses del año, a excepción de agosto y noviembre cuando hay necesidad de dinero por regreso a clases y festividades de Todos Santos.
López Vergara indicó que a pesar de que ya no son notorias las filas fuera de la oficina matriz ubicada sobre el andador turístico, el número de empeños se incrementó desde la primera semana de enero y podría registrar su pico más alto casi al concluir el mes.
Los objetos que se empeñan con mayor frecuencia siguen siendo las alhajas de oro mismas por el que, el o la pignorante, recibe hasta el 70 por ciento de su valor real.
El porcentaje de recuperación es alto ya que quienes acuden al Monte de Piedad sólo buscan salir del apuro y mantener su prenda.
Empeña sin perder tu prenda
La jefa de departamento resaltó que recurrir al empeño de una prenda es la manera más fácil, inmediata y segura de obtener dinero y de conservarlo siempre y cuando se elija de manera consciente el lugar a donde se va acudir ya que no todos los establecimientos ofrecen el mismo dinero por la prenda y tampoco cobran los mismos intereses para recuperarla.
El objeto que se deja como garantía del préstamo de dinero se puede recuperar pagando el préstamo y los intereses correspondientes ante de que se cumpla el plazo estipulado.
Si no se abona el monto correspondiente al final de este período, la casa tiene el derecho de revender el artículo a alguien más.
López Vargas recomendó a la ciudadanía que antes de decidirse por los servicios de una casa de empeño tomar en cuenta que hay algunas que, si bien prestan más, también tienen intereses tan altos que prácticamente hacen imposible la recuperación del objeto.
