Debido al alto costo de la tierra, y por tanto de la vivienda, en Oaxaca los trabajadores padecen un desajuste a la hora de buscar formar su patrimonio, pues con un salario mensual promedio en la entidad que ronda los $7 mil pesos, el monto de un crédito hipotecario también se ve afectado.
“Este problema tiene que ver con el precio de la propiedad; al ser Oaxaca un estado tan caro, eleva mucho los precios del metro cuadrado de tierra. Los trabajadores manejan algunos montos de créditos hipotecarios bajos, entonces el valor comercial de ciertas viviendas o ciertas zonas, superan esos créditos, lo que obliga a dar diferencia en efectivo o de contado para poder adquirir una vivienda”, comenta Alejandro Osorio, integrante de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en Oaxaca.
En ese sentido, el especialista del sector señala que al tener el estado una superficie territorial principalmente ejidal y comunal, los precios de la propiedad privada se disparan. “Como tenemos mucha propiedad ejidal, comunal, de tierra social, el precio de la propiedad privada pues realmente se va por los cielos”, dice.
Y comenta que esta situación podría revertirse, pues “ahí tenemos un área de oportunidad muy interesante para poder reajustar los precios de ciertas zonas para la comercialización de las viviendas”.
Finalmente, destacó los obstáculos que los trabajadores y las personas en general encuentran a la hora de adquirir una vivienda en Oaxaca.
“Casi en Oaxaca no tenemos mucha oferta de vivienda muy ajustada a los créditos que otorgan las instituciones financieras y acorde a los salarios de los trabajadores, eso complica la colocación de los inmuebles y las propiedades”.
Ante esta situación, Alejandro Osorio recomienda a los trabajadores buscar la opción idónea para adquirir su vivienda sin perder su patrimonio, teniendo en cuenta el presupuesto promedio de una casa en Oaxaca. “Yo creo que el precio estándar podría ser de entre 800 mil pesos hasta 2 millones de pesos, más o menos, dependiendo la zona”, concluyó.
