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Negocios familiares, sepultados por la pandemia en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Ana Lilia Pacheco

Por más de 20 años, la familia Martínez García se dedicó a la venta de pruebas pedagógicas para el nivel primaria; no obstante, la contingencia sanitaria y las nuevas tecnologías terminaron con el negocio. 


Josué Martínez, dueño del negocio, señaló que debido a la contingencia sanitaria tuvieron que cerrar su local, pero pagaron dos meses de renta con la esperanza de regresar a laborar; no obstante, el pasado 28 de mayo lo entregaron. 


Como este, son muchos e in cuantificables los casos de familias oaxaqueñas que han visto perderse los años de esfuerzo por lograr construir un patrimonio. Y ante la falta de cuidados sanitarios por la ciudadanía, los plazos de contingencia por prevenir contagios del COVID-19 siguen en aumento para Oaxaca por parte de los distintos niveles de gobierno.


“Nosotros dejamos de ir al local a finales de marzo, pero sí pagamos renta y nos seguía llegando el recibo de la luz, que era de más de mil pesos, y no la estábamos utilizando, además de que el dueño del local no nos apoyó con un descuento”, lamentó.



Mencionó que al comienzo de marzo sus ventas de pruebas o exámenes empezaron a disminuir, pero se mantenía con el servicio de copiadora, útiles escolares y bebidas como refrescos.


“Como cerca hay varias notarias, pues tenía muchos clientes que sacaban copias de ahí, pero cuando después dejaron de ir y decidimos mejor irnos a descansar”, señaló.


El comerciante compartió que varios de sus vecinos entregaron sus locales desde inicio de marzo y antes de que comenzaran los casos en el estado, pues se previnieron a la pandemia.


Señaló que en su caso, mantuvo la renta y a su trabajador, que aunque no estaba en su local, lo tenía haciendo otras labores para que tuviera un ingreso durante la contingencia sanitaria.


“Para protegerlo y protegernos, yo lo llevo y lo traigo de su casa para que no tenga que arriesgarse a usar el transporte público y también nosotros estemos más tranquilos porque esta enfermedad sí es muy peligrosa”, relató.



Don Josué destacó que el cambio de enseñanza y las nuevas tecnologías también afectaron su negocio, ya que en otros años vendía más del 8 mil ejemplares de pruebas o exámenes para los 6 niveles de primaria, pero durante 2020 sólo vendió 2 mil.


Relató que antes vendía ejemplares para evaluar de manera bimestral, pero después cambió a trimestral, por lo que vendía en menos periodos comparados con otros años.


Admitió que no sabe si regresará a la venta después de la pandemia, pues tendría que conseguir un nuevo espacio, además de que las ventas ya no serían las mismas, pero no descarta la posibilidad de adaptarse a la modalidad en línea.

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