Apenas a principios de año el Secretario de Economía de Oaxaca, Jesús Rodríguez Socorro aseguraba que en mayo Grupo Carso reactivaría la construcción de la supercarretera Oaxaca-Istmo con el planteamiento de concluirla en 15 meses, es junio y la promesa quedó en eso.
“Ya se están haciendo gestiones con Grupo Carso; se liquida la asociación con ICA (Ingenieros Civiles Asociados) y se ha comprometido con el gobernador a que en mayo reinician la carretera Oaxaca-Istmo, para que en 15 meses se puedan tener la carreteras”, había asegurado el empresario devenido en funcionario.
En 2008, el entonces presidente Felipe Calderón fue el encargado de anunciar ambas obras en una visita a Huatulco. Las empresas a las que se les concesionó ahora argumentan que carecen de liquidez para continuar; pero el paso del tiempo parece elevar el costo de la construcción en miles de millones de pesos.
A mediados de 2016, la constructora informó a sus inversionistas que no podía asegurar una reestructuración exitosa de la empresa, y advirtió que si no era capaz de mantener fuentes de liquidez, no sería capaz de completar los proyectos de construcción, entre ellos las supercarreteras al Istmo y la Costa
Desde el cuarto trimestre de 2015 ICA mostraba problemas financieros y, según su reporte financiero del cuarto trimestre de 2015, podría cancelar dos proyectos, uno de ellos la autopista a la Costa en Oaxaca, además que se retrasaría en la entrega de dos más.
Para finales de 2016 la parálisis era un hecho: si bien la empresa negó tener proyectos frenados, en su reporte financiero reconoció que las obras de esta autopista ya están detenidas en la mayoría de sus frentes.
Promesa de campaña
En 2016, Alejandro Murat Hinojosa, entonces candidato a la gubernatura, había asegurado que, para impulsar el desarrollo del Istmo, concluiría la autopista en el primer año de su gobierno, se inyectaría capital al puerto de Salina Cruz y construiría un aeropuerto en Ixtepec.
De acuerdo con reportes de la revista Expansión, la supercarretera a la Costa, desde que se anunció su construcción ha tenido un incremento en su costo de casi 3 mil millones de pesos, tan sólo en el tramo Barranca Larga-Ventanilla.
La estimación inicial de la obra que estuvo a cargo de la empresa Omega Corporation, quien además retrasó la construcción por más de tres años aduciendo no tener capital por la crisis económica, era de 2 mil 500 millones de pesos en 2009; un año después, y con la promesa de ahora si iniciarla según declaró el entonces delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), José Luis Chida Pardo, el costó subió a 4 mil 600 millones de pesos.
El costo total de la autopista a la Costa, declarado públicamente por el presidente Felipe Calderón y oficializado por la SCT sería de 4 mil 500 millones de pesos en abril 2010.
La autopista idílica
ICA TOMA EL CONTROL
- En un comunicado, fechado el 16 de abril de 2012, la empresa ICA anunciaría la adquisición de la concesión Barranca Larga-Ventanilla en el estado de Oaxaca a través de una subsidiaria. El contrato de concesión con la SCT, precisa la empresa, incluye la construcción, operación, explotación y mantenimiento de la autopista de 104 kilómetros de longitud por un periodo de 30 años.
Apenas el 13 de marzo de este año ICA reclamó a SCT la reposición de mil 800 millones de pesos por finiquito por la inversión realizada para la construcción de la súper carretera a la Costa, como requisito para devolver la concesión por 25 años que le fue otorgada.
La SCT, sin embargo, ha respondido a la empresa que el finiquito asciende a 350 millones de pesos de acuerdo con las obras realizadas hasta el momento y que registran un avance del 52 por ciento.
En julio de 2016, ICA informó que devolvería la concesión de la construcción de la carretera Barranca Larga – Ventanilla (súper carretera a la Costa) tras declararse en situación financiera crítica y desde entonces no se ha movido una piedra y mucho menos hay fecha para concluirla.
