En febrero de 2017, a un mes de iniciada su administración, el presidente municipal de San Pablo Villa de Mitla, Abelardo Ruíz Acevedo, recibió la notificación de autoridades estatales de ecología del pago de una multa por dos millones de pesos. La razón, el mal manejo del tiradero a cielo abierto.
A casi un año, la autoridad lo ve como un área de oportunidad que les permitió instalar una celda de almacenamiento, reducir a un 75 por ciento los desechos para su disposición final, hacerse de recursos por el material reciclado y condonar el pago de la deuda.
Invierten en gestión de basura
Ese mismo monto que pudieron utilizar para pagar una multa, se canalizó a la mejora de los 2.2 kilómetros de camino de terracería que conduce al tiradero que operaba “de manera descontrolada”, se construyó una celda de disposición final y acciones complementarias para separar la basura, como una fosa de lixiviados y caseta de vigilancia.
En esa celda de 80 por 30 metros, con seis metros de profundidad, donde se depositó el contenido de 800 viajes de volteo con basura “calcinada ya” y acumulada en años anteriores.
Después se colocó una geomembrana para empezar a recibir los desechos en septiembre, los cuales se redujeron en un 75 por ciento al implementar la separación de la basura desde el momento de la entrega al sistema de recolección.
Desde la última semana de septiembre pasado a la segunda semana de diciembre el ayuntamiento ha conseguido 42 mil pesos por la venta de material de desecho que se puede reciclar, entre diferentes tipos de plásticos, aluminio y cartón, los cuales se utilizan para el mantenimiento del sistema de gestión de basura.
Aprovechan desechos
“Lo más importante es que ya nos condonaron la multa”, dice en entrevista y reconoce una oportunidad que la mayoría de municipios desaprovechan:
“Día con día vemos más basureros y de mayor tamaño, sin que estemos remediando nada. Nos dimos a la tarea de sanear nuestro basurero y ahora tenemos un sistema de reciclaje con un remolque de ocho separaciones y casa por casa vamos separando los materiales que pueden venderse”.
Es así que lo que se puede vender, se almacena en el centro de acopio para luego vender con quienes comercializan los desechos sólidos que se pueden reciclar y allegarse de recursos que a la larga inciden positivamente en el mantenimiento del sistema de gestión de la basura.
La Villa Mágica de Mitla
Tres millones, derrama económica
Si al presidente de San Pablo Villa de Mitla, Abelardo Ruíz Acevedo, le preguntan sobre los resultados de la Villa Mágica implmentada en ese municipio de Valles Centrales desde el 9 de diciembre pasado, sin pensarlo mucho responde: "Mejor que bien".
De esa fecha al día miércoles han recibido 18 mil visitantes y para el domingo esperan cerrar con 20 mil con boleto pagado de 30 pesos.
Aunque los 800 mil pesos que se invirtieron no se recuperarán, es positivo cuando afirma que ya se cuenta con las luces y material para volver a instalar 120 puestos de comida y artesanías el próximo año, además de que calcula una derrama de 3 millones de pesos.
Para ello se diseñó un área de estacionamiento a 1.2 kilómetros del centro de la población, en el cual hay que pagar 20 pesos por unidad, recursos que son administrados por madres y padres de familia de las 11 escuelas que ahí existen.
Para llegar al centro del pueblo catalogado como mágico, cada persona puede pagar 10 pesos si quiere trasladarse en mototaxi. La entrada cuesta 30 pesos, pero diez de ellos se canalizan al comité parroquial.
El recorrido inicia en el templo prehispánico El Calvario, iluminado al igual que calles, fuentes y figuras de gran tamaño, las cuales se pueden admirar hasta el próximo 7 de enero.
