Sanitización, uso de cubrebocas y caretas obligatorio para huéspedes y personal, colocación de acrílicos en recepciones, son sólo algunas de las medidas establecidas en el Protocolo de Seguridad e Higiene ante el COVID-19 para el proceso de reintegración a la nueva normalidad de los servicios hoteleros de Oaxaca.
Dentro de las medidas establecidas en un documento de 33 páginas, se detalla que los hoteles y restaurantes reactivarán sus labores conforme lo establezca el semáforo.
Mientras que éste continúe en rojo “nivel máximo de alerta sanitaria”, ninguno estará abierto.
Cuando el semáforo pase a naranja los restaurantes y hoteles podrán albergar el 20 por ciento de su capacidad de clientes, sin embargo, deberán implementar horarios y días de trabajo escalonados.
En semáforo amarillo las labores podrán desarrollarse en un 60 por ciento de su capacidad de clientes, manteniendo las medidas preventivas mínimas.
Al llegar al verde las actividades se reactivarán al 100 por ciento de capacidad.
Si bien los restaurantes y hoteles deberán extremar medidas de higiene, en el protocolo se sugiere la implementación de una cláusula en el contrato de servicio en donde se especifique que cualquier contagio que pudiese ocurrir durante la estancia, no es responsabilidad del hotel en tanto que podrían contagiarse fuera del establecimiento.
Arranque de sector turístico
En su mensaje más reciente, el gobernador del estado, Alejandro Murat Hinojosa, estimó que el próximo 1 de julio el semáforo podría cambiar de color, sin embargo, dependerá del número de contagios registrados hasta ese momento.
El arranque de las operaciones en el sector turístico tendrá que darse con ciertos requerimientos técnicos como la instalación de tapetes con solución de agua y cloro para asegurar la desinfección de las suelas de los zapatos y ruedas de maletas o en su defecto túnel desinfectante en las entradas principales.
Además antes de ingresar sanitizar maletas de huéspedes, señalética para el uso de cubrebocas y lavado de manos constante, contar con desinfectantes para manos, a base de alcohol al 70 por ciento.
En recepción instalar, de ser posible, mamparas de acrílico o material similar con marcas que indiquen la distancia de 1.5 metros de seguridad en el suelo, de lo contrario equipar al personal de recepción con caretas.
De igual manera implementar una bitácora de acceso al inmueble, tanto para trabajadores, proveedores, huéspedes, además de personas que ingresen por otro motivo, tales como solicitar información o de paquetería; dicho registro debe solicitar información básica como número de personas que ingresan, nombres, lugar de procedencia e información de contacto, para que en caso de algún brote puedan ser localizados e informados.
La nueva normalidad también requerirá de realizar un chequeo rutinario de temperatura a huéspedes y quienes trabajan en el lugar para detectar algún posible contagio, en caso de la detección de una persona con síntomas la instrucción es el aislamiento preventivo.
