En el marco del Día Internacional de la Protección Civil, que se celebra cada 1 de marzo, las autoridades estatales y municipales han rendido un homenaje especial a los cuerpos de emergencia que operan en el Istmo de Tehuantepec, una de las zonas de mayor complejidad operativa en el país debido a su particular geografía y fenómenos naturales.
El reconocimiento de este año destaca que la protección civil no es solo una reacción ante el desastre, sino una tarea diaria basada en la prevención, preparación y coordinación.
En el Istmo, estas palabras cobran un significado vital, los elementos de la región, desde Juchitán de Zaragoza hasta Salina Cruz y Santo Domingo Tehuantepec, enfrentan retos únicos que exigen una vigilancia constante.
El personal operativo mantiene un monitoreo permanente en el tramo La Venta-La Ventosa, donde las rachas de viento por eventos de "Norte" superan frecuentemente los 100 km/h, provocando volcaduras de vehículos de carga y riesgos para la población.
Al ser una zona de alta sismicidad, la capacitación y los simulacros coordinados por las delegaciones regionales son la herramienta principal para fortalecer la resiliencia comunitaria.
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) ha subrayado que el trabajo de estos héroes anónimos fortalece comunidades más seguras y mejor organizadas.
En fechas recientes, su labor ha sido fundamental no solo ante fenómenos naturales, sino también en la emisión de avisos especiales por temperaturas extremas y la instalación de consejos municipales ante amenazas hidrometeorológicos.
“Ser parte de Protección Civil en el Istmo es entender que la naturaleza nos exige estar un paso adelante”, señalaron autoridades locales en el marco de las actividades conmemorativas.
El compromiso de estos hombres y mujeres es el pilar que permite que la región avance hacia un desarrollo más seguro, recordándonos que la seguridad de todos es una responsabilidad compartida.
