Entre sus manos una olla de barro, cartón y papeles de colores se vuelven sonrisas. Son estrellas, las estrellas de don Fermín, piñatas que elabora para dar la batalla en la lucha contra el cáncer.
Don Fermín tiene 67 años. Hace un año y medio le detectaron cáncer. “Afortunadamente tengo mis sesiones de quimioterapia y poco a poco voy saliendo adelante. Por ahora me dedico a la elaboración de piñatas y posteriormente veremos qué otra actividad puedo hacer para seguir con mi tratamiento”, expresa inmerso en el aislamiento que le requiere cada sesión de quimio.
La elaboración de piñatas es la forma en la que se gana la vida. Diciembre es su temporada fuerte pues son las que dan alegría a las posadas. Diariamente realiza entre cuatro y cinco. El dinero que reúne no es suficiente para cubrir todo el tratamiento, pero eso no lo desanima. “Siempre hay que tener fe y no soltarse de la mano de Dios”, expresa.
Antes del diagnóstico don Fermín era velador en un hotel de la capital de Oaxaca. Su jornada empezaba a las ocho de la noche y terminaba a las ocho de la mañana. Detectado el cáncer tuvo que dejar el trabajo.
“Yo me di cuenta de esta enfermedad porque en la axila me salió un absceso, pensé que era de grasa y no le di importancia. Pasado agosto me comencé a preocupar porque bajé demasiado de peso. Fui al doctor y me dijeron que era un linfoma que se había desecho y los ganglios cancerosos se había extendido en el cuerpo. Tuve que empezar la quimioterapia y ésta a deshaciendo todo, células buenas y malas”, relata.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en América Latina en los hombres, el cáncer de próstata ocupa el primer lugar a nivel mundial con un 21.7%, cáncer de pulmón 8.9%, cáncer colorectal, 7.8%, cáncer de vejiga 4.5%, y Cáncer de piel tipo melanoma 3.4%.
En mujeres el cáncer se distribuye de la siguiente manera: Cáncer de Mama (CaMa) ocupa el 25.4% a nivel global, el Cáncer de pulmón el 8.5%, Colorectal 7.9%, Cáncer de tiroides 5% y el Cáncer cervicouterino el 3.8%.
Inmerso en ese porcentaje de personas que enfrentan una lucha contra el cáncer, don Fermín se establece fuerte y asume la elaboración de piñatas navideñas como una terapia.
“Me gusta la decoración, ver que las piñatas vayan con muchos colores, que estén de acuerdo a la época: muñecos de nieve, renos, Santa Claus. Me sirve de terapia porque desafortunadamente después de la quimio decaigo, me debilito, tengo que estar acostado, las articulaciones se afectan, no puedo caminar mucho, entonces voy poquito a poquito avanzando. Me hago cuatro piñatas diario”.
Don Fermín se ubica en Calzada de la República #111 a media cuadra del mercado de la Merced. Además de comprar una piñata puedes donar productos de la canasta básica.
