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Mitos sobre la Danza de la Pluma; ¿la crearon frailes en el siglo XVI?

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Foto(s): Cortesía
Israel García Reyes

La Danza de la Pluma es una de las expresiones musicales y coreográficas más representativas y elaboradas que se ejecutan durante los Lunes del Cerro o Guelaguetza en Oaxaca; sin embargo, su origen encierra misterios y cuestionamientos, como el que es la más original y antigua de las que recoge el festival y que fue creada en el siglo XVI por un grupo de frailes dominicos. A su vez, varias localidades se disputan su creación en los Valles Centrales, cosa que hasta ahora no termina de resolverse. A continuación te damos algunos datos históricos.

Antes de comenzar conviene establecer el significado de la Danza de la Pluma.

Significado

El portal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) refiere que esta danza es de tipo dramática y representa la fusión de culturas que dan lugar al México actual. Abunda en que originalmente estaba compuesta por dos bandos: méxicas o indígenas (pueblos originarios), y españoles o castellanos.

Bando indígena: Es conformado por Moctezuma (el tlatoani mexica que recibió a Hernán Cortés en Tenochtitlan), dos teotiles, dos capitanes, dos reyes y el espía de Moctezuma.

Bando español: Es conformado por Hernán Cortés, Pedro de Alvarado y los españoles.

También refiere que en la danza hay dos personajes femeninos: la Malintzin y la Cihuapilli o Zahuapila (personaje de la nobleza mexica). Actualmente se suele interpretar sólo al bando indígena y el personaje de Moctezuma se acompaña de la Malintzin y la Cihuapilli.

Luego entonces, la Danza de la Pluma no tiene un significado estrictamente religioso, sino histórico.

El INAH explica que la coreografía alude a varios fragmentos del llamado periodo de la Conquista:


a).- Recibimiento de Moctezuma a Cortés.

b).- La labor de traducción de Malintzin hacia Cortés.

c).- Enfrentamiento entre españoles y mexicas.

d).- Sincretismo cultural representado cuando Malintzin y Cihuapilli bailan juntas.

Vestuario de la Danza de la Pluma

En entrevista, Iván Cruz López, danzante y maestro artesano de arte plumario originario de la Villa de Zaachila, Oaxaca, explica que la característica más llamativa en el vestuario es la corona del penacho. Se trata de una base de hojalata, la cual presenta jeroglíficos. La corona está montada en un armazón de carrizo sobre la que fijan plumas de colores formando un semicírculo, adornadas de listones prendidos con espejos grandes enmarcados en hojalata y de ahí penden borlas de algodón. Para sujetar la corona a la cabeza utilizan una cinta tejida en telar de cintura llamada barbiquejo.

Iván Cruz López indica que las coronas se elaboran con la técnica de pluma anudada y dentro de ella se encuentra lo que se conoce como “alma de la corona”, elaborada de carrizo. A su vez, las plumas son de guajolote hembra y se tiñen y fijan, entre otros materiales, con cera de abeja. 

El penacho contiene las características plumas teñidas de diversos colores como amarillo, naranja, azul, rojo y morado, entre otros, cuya tonalidad se diga con zumo de limón. Se emplean entre 3,500 a 4,000 plumas para el tejido en las astillas del carrizo.

El artesano comenta que tan sólo en la elaboración de una corona para adulto se lleva dos días. En tanto, para la recolección del material y para tejerla puede requerir hasta seis meses.

Elementos del vestuario

* Cacles: el calzado tipo sandalia de piel.

* Tubos hechos de tela religiosa llamada “espiga de trigo” para las piernas del calzón.

* Calzón de manta.

* Mandil.

* Blusa de terciopelo.

* Ayacachtli (sonajero).

* Palmeta (La palmeta o manilla representa un escudo que se porta en la mano izquierda y cubre el corazón. Es un vestigio del chimalli o escudo mexica).

* Capa.

* Borlas (penden del calzón de manta).

El vestuario de Cihuapilli consta de una blusa blanca, falda, sandalias y una corona que lleva plumas verdes, blancas y rojas. En tanto, la Malintzin lleva un vestido y sombrero de terciopelo, además de calzar botas. Este personaje representa el mestizaje.

El espía de Moctezuma porta una máscara negra de madera, junto con pantalón, chaqueta y sombrero. Estos elementos son de estilo mucho más reciente y asemejan el uniforme de un soldado europeo del siglo XVIII.

Fechas en que se representa la danza

Se interpreta en fiestas patronales, festivales o días conmemorativos, así como en la Guelaguetza.

Municipios de los Valles Centrales que interpretan la danza

1.- Villa de Zaachila

2.- Cuilapam de Guerrero

3.- San Bartolo Coyotepec

4.- Teotitlán del Valle

5.- Zimatlán de Álvarez

6.- San Pablo Huixtepec

7.- San Jerónimo Tlacochahuaya


De estas localidades, principalmente dos se disputan el origen de la danza: Cuilapam de Guerrero y la Villa de Zaachila, cada cual defendiendo sus argumentos, aunque hay una tercera localidad que podría llevarse dicho honor y que más adelante mencionaremos.


Música

De acuerdo con la tesis “La etnografía de la Danza de la Pluma de la comunidad de San Martín Tilcajete, Oaxaca”, de Antonio Olivera, la música que acompaña a esta representación es ejecutada por bandas de aliento, mismas que entonan un conjunto de valses, chotis, polcas, pasos dobles, marchas y jarabes, formando entre todos la Danza de la Pluma.

Composición de la danza

La danza está compuesta originalmente por 36 bailes acompañados del ritmo de tambores y flautas y puede llegar a durar hasta tres días con descansos de 30 minutos entre uno y otro son. Aunque en la Guelaguetza se ofrece una versión corta.

La creencia popular es que todas las composiciones interpretadas son de autores anónimos y se han heredado de generación en generación. Pero ahora veremos que esto no es necesariamente cierto.

Probable origen

El portal digital Academia Edu nos da un poco de luz al consultar su investigación titulada “Origen de la Danza de la Pluma”, de Antonio López. Dicho documento refiere que no hay fuentes fidedignas que determinen que esta representación tenga sus cimientos en la época prehispánica y que, más bien, es un conjunto de tradiciones que han evolucionado y fusionado a lo largo del tiempo, producto del mestizaje y de elementos propios de distintas poblaciones.

Antonio López subraya que existe una confusión acerca de que dicha danza fue creada por frailes dominicos del siglo XVI, esto porque un artículo del periódico Oaxaca Gráfico, de 1970, refiere que los vestigios de dicha representación aparecen en el Códice Gracida Dominicano, mismo que habla de la Danza “Ya ha zuco” (Danza de la Pluma). Sin embargo, López afirma que son más bien conjeturas pues en el mismo documento nunca se menciona la fecha y el lugar exactos de este supuesto hecho.

El artículo también asegura que las partituras de la música de la Danza de la Pluma fueron escritas en el siglo XVI; sin embargo, en ese tiempo la música aún no se escribía así debido a que el esquema de partituras comenzó a difundirse a partir de 1613 a iniciativa de Claudio Monteverdi, considerado el padre de la música moderna.

Otra conclusión que hace el investigador es que la danza que aborda el Códice Gracida Dominicano no se parece en nada a la Danza de la Pluma, o de la Conquista, en cuanto a los hechos que representa ni a las partes que la componen.

Por otra parte, Antonio López considera que las comunidades que más han aportado música para esta representación son Zaachila, Teotitlán del Valle y San Bartolo Coyotepec. No obstante, hace una mención especial respecto de San Jerónimo Tlacochahuaya.

Testimonios orales

El investigador indica que, de acuerdo con testimonios orales de la época, en el año 1900 un joven llamado Romualdo Blas encabezó una banda de música que él mismo instruyó y formó, siendo que nunca la tuvo a su cargo o dirigió de manera oficial, sólo la organizó para interpretar piezas de la comunidad.

Este músico era originario de Tlacochahuaya y, según Antonio López, en 1907 recabó una serie de composiciones, escritas, pensadas y creadas en partituras para acompañar los pasos de la Danza de la Pluma del mencionado municipio.

También señala que el mismo músico escribió las relaciones o parlamentos que se declaman a lo largo de la pieza dancística.

Incluso, el artículo de Academia Edu menciona que el mismo Romualdo complementó el vestuario de los danzantes colocando monedas a los “delantales” y “pectorales”, ya usados por los danzantes, esto para representar las piedras preciosas que los guerreros mexicas portaban durante las batallas precolombinas.

Dichas monedas ayudaban a darle mayor realce a los saltos de los danzantes y marcaban la sonoridad y el compás de la pieza.

Otro de los mitos acerca de la Danza de la Pluma es el que indica que se trata de la representación de guerreros zapotecos o mixtecos, cuando diferentes documentos establecen que son más bien guerreros mexicas que ocuparon el Valle antes de la llegada de los europeos.

Lo cierto es que se trata de las representaciones más originales y antiguas ejecutadas en la Guelaguetza y de las dos únicas interpretadas sólo por varones en este festival, junto con la Danza de los Diablos, de la Costa.

Existe otra teoría acerca de que la danza representa a los principales ocho cuerpos celestes del sistema solar. Atendiendo a este principio, el danzante principal encarna al Sol que, ejecutando giros, entabla un diálogo con sus compañeros, quienes simbolizan planetas o estrellas.

Más allá de las teorías acerca del significado de esta pieza, es evidente que los danzantes, con sus movimientos acrobáticos, aparentan entablar una especie de combate.

Por otro lado, quien la haya presenciado puede atestiguar que la música de la Danza de la Pluma ofrece un sentido bélico y dramático, lo cual brinda una experiencia de sobrecogimiento al apreciar la majestuosidad de los danzantes y sus giros.

Contemplar esta danza es conmemorar un pasaje de la historia de lo que ahora llamamos México, no para subrayar el sentido de exterminio de los pueblos originarios durante la Conquista, sino para recordarnos quiénes somos y de dónde venimos. Esta debería ser la principal intención de las expresiones artísticas y culturales ofrecidas en la Guelaguetza de Oaxaca: destacar nuestra identidad.

 

 

1907

Año de recopilación de partituras para Danza de la Pluma

 

3,500

a 4,000 plumas lleva el penacho

 

2

días para hacer el penacho

*****

7

localidades representan la Danza de la Pluma

 

 

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