Durante las tardes de verano el viento jugó entre sus cabellos, en momentos de reflexión los enredó en espiral entre sus dedos. Un día el cáncer llegó a su vida y al comenzar la batalla lo cortó trenzado con la convicción de donarlo en un futuro.
Su acto de amor fue un gesto que, tras su muerte hace tres años, trascendió el tiempo y la vida. Hoy aquellos cabellos vuelven a ondear al viento en otra niña.
La voz de Martha, madre de Xhunashi, se anuda. Para ella la partida de su hija sigue doliendo como el primer día.
“Tuvo leucemia y falleció. Cuando se la detectaron iba a cumplir 18 años y falleció a los 19. Tenía el cabello muy largo. Cuando enfermó le tuvieron que cortar el cabello. Le hice dos trenzas. Ella me dijo: mamá, voy a donar ese cabello para alguien que lo necesite. Siempre tuvo un corazón muy noble, le gustaba apoyar a la gente”.
Después de la partida de Xhunashi, Martha guardó el cabello. Para ella era difícil desprenderse de aquello que era parte de su hija. Buscó una fundación que ayudara a niñas y niños con el mimo padecimiento de su hija. En el camino conoció a Efecto Mariposa, organización que brinda acompañamiento a familias de escasos recursos que libran la batalla por la salud de alguno de sus integrantes.
“El deseo de Xhunashi era ayudar a los niños con cáncer, desgraciadamente no pudo hacerlo porque falleció. Yo tenía presente la donación de su cabello. Sólo les pedí a las personas a través de las cuales iba a donar, que me compartieran información de quién iba a cargar el cabello de mi hija. Ahora lo tiene una niña muy pequeña y su sonrisa lo vale todo”.
El pasado domingo 17 de noviembre Xhunashi habría cumplido 22 años. Era originaria de Santiago Astata, municipio indígena de Oaxaca. Cuando falleció su bebé tenía apenas 3 años. También tenía un corazón noble que lo mismo le dirigía a ayudar a un niño que a una persona tirada en la calle después de una noche de fiesta. “Si el vecino de enfrente había tomado mucho y se quedaba en la calle dormido, ella lo levantaba y lo iba a dejar a su casa”.
Misión Rapunzel
Romel López Ramírez, presidente de Efecto Mariposa Oaxaca explica que el proceso de recuperación para una persona en tratamiento oncológico va más allá de la parte médica y de la alimentación. En la recuperación -apuntó- juega un papel fundamental la autoestima.
“Tristemente cada vez hay más personas con cáncer, hay más niños con tratamiento y se necesita mucho apoyo de distintas maneras, ahorita estamos hablando de la donación de cabello que cualquiera puede hacer, que no te va a costar dinero”.
Una de las acciones que realiza Efecto Mariposa es la Misión Rapunzel a través de la cual han logrado ayudar a decenas de mujeres de Oaxaca, pero también en Jalisco, Puebla y Chiapas.
A lo largo de los seis años del programa han donado 100 gorras con cabellos naturales y 20 pelucas.
