Texto y fotos: Alexei García
Fue el 21 de marzo de 2012 cuando el templo de La Merced, ubicado en el barrio del mismo nombre de Oaxaca de Juárez, fue cerrado al público; han pasado 10 años y los trabajos de reconstrucción se encuentran detenidos porque es necesario derribar una cúpula de concreto que durante los movimientos telúricos daña toda la estructura.
Oaxaqueños piden agilizar los trabajos para que este centro de culto católico reabra sus puertas.
Una cúpula de concreto, el problema
Víctor Gaudencio Pérez Cruz, asesor técnico de Bienes Culturales de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, relató en entrevista para NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca, que el problema del daño a la estructura de esta sede religiosa comenzó luego de la construcción de una cúpula de concreto en el año de 1938, por parte del presbítero Eduardo Ricard, quien incluso vendió su casa para poder obtener los recursos y realizar esta edificación.
Cuando se construyó esta cúpula fue siete años antes del sismo de 1931, que afectó de forma severa a las personas radicadas en la capital oaxaqueña, pues muchas perdieron lo que tenían y no tenían forma de contribuir a la restauración del templo, que también resultó dañado.
Al momento de la construcción de la cúpula, existía en Oaxaca una fiebre del concreto, por lo que el padre Ricard optó por la utilización de este material. De acuerdo con Pérez Cruz: “la cúpula de concreto, que es un elemento monolítico, que en un sismo, las toneladas de peso que tiene, moviéndose y chocando con los muros de mampostería de piedra, pues lógico que ocasiona un daño extraordinario; las demás bóvedas con las que colinda, pues son de mampostería, de tabique, con incrustaciones de piedra, peor imagínese las toneladas de concreto golpeando las bóvedas, esa es la razón principal (del daño al templo)”.
Posteriormente llega el presbítero Santa Cruz, quien además era ingeniero y dictamina que la bóveda de concreto es la que dañó de manera importante este recinto de la fe. Consulta entonces a un arquitecto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), pues no existía el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y los edificios federales estaban a cargo de la SHCP.
“Si usted no demuele esa cúpula, la cúpula le va a demoler el templo”, le indicó el funcionario; no obstante, en caso de derribar la cúpula se necesitarían de 110 a 120 carros de escombro. Ante este panorama, el padre Santa Cruz no pudo hacer nada contra la bóveda del crucero.
Nueve millones de pesos tirados a la basura
En el año 2015, el gobierno del estado tuvo la inquietud de arreglar los daños en el templo de La Merced, por lo que destina tres millones de pesos para intervenir la bóveda del coro, la del sotocoro y parte de la fachada.
En 2016, casi al final del sexenio del ex gobernador Gabino Cué Monteagudo, se liberan seis millones de pesos para intervenir las bóvedas de la nave del templo, el INAH aceptó el proyecto y destaparon entonces las bóvedas. Entonces los recursos se terminaron y las bóvedas quedaron abiertas.
En 2017 se presentan en la entidad oaxaqueña sismos que dejan saldos negativos en la población y los edificios históricos. “Todo el trabajo que se había realizado de nada sirvió; porque las bóvedas otra vez se volvieron a estrellar y tuvieron que ponerle provisionalmente lonas, luego una cubierta de lámina y así fue como se trató de resolver el problema”, afirmó Víctor Gaudencio Pérez Cruz.
El proyecto de rescate
El proyecto de rescate implica dos etapas: la demolición de la cúpula y la intervención de las bóvedas. El principal obstáculo para avanzar, es el tema de la demolición de la cúpula de concreto, pues a pesar de que el INAH cuenta con un seguro para daños en inmuebles históricos y los recursos del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden), le fueron cedidos por el Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (IMPAC); “el problema es la cúpula porque demolerla no es una justificación para ellos, tanto para el INAH como para la aseguradora”.
Para “las demás bóvedas sí hay recursos, pero para el derribo de la cúpula de concreto no hay forma de obtener recursos”, terminó el asesor técnico de Bienes Culturales de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca.
Oaxaqueños piden su reapertura
Enrique Lorenzo Díaz es habitante del barrio de La Merced de la capital oaxaqueña y comenzó a acudir al templo desde que estaba el padre Santa Cruz.
“Para nosotros, para mi persona, es necesario que se abra ese templo porque es uno de los, quizá uno de los más antiguos aquí del estado de Oaxaca; por sus tradiciones, costumbres y su fe, sobre todo la fe que le tenemos a la Santísima Virgen de la Merced”, aseveró.
“Pues más que nada para todo el barrio representa muchísimo, pues es una de nuestras iglesias más, te lo vuelvo a repetir, más antigua y con más costumbres en el barrio. La costumbre de San Ramón, que San Ramón está anunciando la festividad de la Santísima Virgen el 24 de Septiembre. San Ramón es a fines de agosto y de ahí ya para empezar con la novena de la Virgen y su festividad”, dijo.
Aseveró también que los devotos católicos se han reducido en número; no obstante, aseguró que su fe sigue intacta, pero ven con tristeza cómo su templo se cae a pedazos.
- 21 de marzo de 2012 se cierra el templo de La Merced
- 10 años han pasado desde su cierre
- 1931 año en que un sismo daña el templo
- 1938 año en que se construye una cúpula de concreto
- 9 millones de pesos invirtieron en dos actos diferentes
