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Un delincuente nace en casa

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

En la actualidad hay mayores hogares desintegrados, poca solidaridad y veo que las personas han cambiado, pero también más personas piden ser analizadas por un psicólogo después de tener un problema, más apoyo a los niños y las mujeres, y ese es el gran cambio de la entonces Procuraduría General del Estado a la Fiscalía General del Estado, el servicio a la ciudadanía, sentirse orgullosos de brindar un poco de ayuda a las personas que lo necesitan.

 

Así describe la psicóloga, Flor de Belém Pérez Robles, la experiencia adquirida en sus 21 años que lleva en la Fiscalía General del Estado, escuchando tragedias, valorando a las personas, dándole aliento y sorteando balaceras al salir a operativos con agentes del Ministerio Público y elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones.

 

 

—¿Qué experiencia tiene de la institución?

 

 

—La experiencia es que puedes ayudar a un cambio a un niño, a una persona, hay tantos casos y es muy gratificante ver que se retribuya aunque sea un poquito para que se haga justicia en las personas que son víctimas de un delito.

 

 

—¿Qué papel juega un psicólogo dentro del sistema penal?

 

 

—El papel es valorar el estado emocional y mental de todas las personas que fueron víctimas de un delito, cual fue la afectación y el cambio de vida debido a los hechos. Desde ese momento cambia y todo se le viene abajo; sienten que se les acaba el mundo y se rompe toda la tranquilidad normal que tenía, se rompe, es como un temblor que ocurre una gran falla.

 

 

—¿Se le da seguimiento?

 

 

—Si, porque no es tanto que paguen el daño, si no lo más importante, es lo emocional, el daño que te causa y cambia tu vida, te quedas muchas veces con ese trauma.

 

 

—¿Antes había un perfil criminal?

 

 

—Si, antes se hacía el perfil psico-criminal en delitos de homicidio, secuestro, delincuencia organizada y otros.

 

 

—¿Cómo era el perfil de un delincuente, variaba por delitos?

 

 

—Hay característica esencial en ellos y primero descastar si no tiene problemas psicóticos, si no está trastornado de sus facultades mentales. Luego el medio social o familiar.

 

 

La mayoría viene de hogares desintegrados, donde hace falta el apoyo del padre o de ambos, que no vivieron una armonía familiar, sufrieron violencia, tanto física como psicológica. Un padre alcohólico o drogadicto, o se hace el circulo si primeroes víctima y si no reciben la atención te haces victimario, la mayoría proviene de familias de bajos recursos.

 

 

—¿Aceptaban que los valorara un psicólogo?

 

 

—A mi me pasó algo muy impactante, porque una persona me dio las gracias después de la entrevista y le dije ¿por qué?, y me contestó, porque nadie me había puesto tanta atención sobre que sentía, que pensaba y estaba detenido por secuestro y varios homicidios.

 

 

Agregó que muchos delitos sexuales son cometidos por personas que fueron víctimas de un delito. La familia es la base de toda sociedad, el ser humano necesita amor, el afecto, que te encamine, pero cuando existe a desintegración vienen los problemas.

 

 

—¿Y ahora ya no se les puede hacer el perfil criminal?

 

 

—Con el nuevo sistema de justicia penal no se puede y tratan de proteger los derechos de los imputados, por la presunción de inocencia y es como estarlos prejuzgando, de hacer un dictamen que podría afectarlos.

 

 

—¿Cómo ha cambiado la sociedad?

 

 

—Creo que ha habido muchos cambios, anteriormente no se le podía pasar el área, porque decían que no estaban locos y las señoras que denunciaban violencia familiar decían que quien  tendría que ir al psicólogo era el marido, pero actualmente ellas piden que las valoren.

 

 

Como sociedad, yo veo actualmente mayores hogares desintegrados, muchas madres solteras, mucha desatención, hay hijos que tienen a papá y mamá, pero es como si no estuvieran porque salen ambos a trabajar y desatienden, hay más desintegración familiar.

 

 

—¿Qué es la autopsia psicológica?

 

 

—Se hace como un perfil de la víctima y se utiliza mucho en casos de supuestos suicidios y descartar si es homicidio o suicidio, muchas veces dicen que se suicidaron, pero si sacas su perfil no tenían por qué hacerlo o algún motivo. Verificas quienes eran sus amigos, los problemas, relaciones sentimentales, es como un rompecabezas, lo armas y dictaminas con las entrevistas y últimos momentos de la víctima. Muchas veces vemos caminar a las personas por la calle, pero no sabemos que está pasando en su cabeza.

 

 

—¿Cómo es una entrevista?

 

 

—La entrevista se compone de varias fases, primero presentarse con la víctima, hacerle ver que no lo estás juzgando, ni criticando, luego valorar la expresión corporal, su pesar, su mirada, su libertad al hablar, vez que lleva un sentimiento o lleva una tristeza o que se ve relajado.

 

 

También varía por edades y después de la confianza te vas a los hechos, pero en el caso de un niño tardo más, porque primero tienes que hacer terapias, jugar con él, después de tres sesiones ya podrás entrevistarlo luego de adaptarse a su lenguaje. En los adolescentes se resisten a hablar y en los adultos es un poco más rápido, pero también varía en su personalidad.

 

 

Expresó que la entrevista dura unos 45 minutos a una hora, donde analizan los gestos, si hay sudoración, las miradas y no puede ser más tiempo porque se pierde el interés.

 

 

—¿Algo desagradable?

 

 

—Sonríe, hace una pausa y responde: “Habría que ver que se le llama desagradable porque desde el susto que me tiraron de balazos, correr y refugiarse entre el cerro cuando acudimos a una comunidad de San Agustín Loxicha a valorar a unos maestros y el grupo contrario nos atacó, así como otro caso en la Sierra Norte, al rescatar una jovencita que era atacada sexualmente por su padrastro”.

 

 

La familia del padrastro, se oponía y se desató una balacera.

 

 

—¿Y qué pensó?

 

 

—Son momentos en que tienes que correr, pero después te preguntas… y bueno ¿qué hago aquí?. En ese momento recuerdas que tienes una familia, que tienes una vida, pero son los riesgos del trabajo.

 

 

—¿Una psicóloga tiene afectaciones psicológicas?

 

 

—Se puede decir que en el momento si, pero se supera y por eso seguimos aquí con muchas ganas.

 

 

—¿Usted ha recibido atención psicológica?

 

 

.—He sufrido un síntoma postraumático laboral por la carga de trabajo y otro por escuchar, no soy de piedra, tengo sentimientos y busco una limpieza cada seis meses o cada año.

 

 

EN CIFRAS
 
21 años de laborar en la Fiscalía General de Justicia
 
1995 ingresó a la Fiscalía General del Estado
 
Eran 2 psicólogas para diversas áreas
 
Hoy más de 30 en el Instituto de Servicios Periciales

 

 

Niño pierde el habla y motricidad

 

 

Un caso que lo conmovió, pero que a la vez siente satisfacción, porque realizó bien su trabajo fue de un niño de ocho años víctima de secuestro que durante tres meses estuvo encadenado y a consecuencia de ello perdió el habla y caminar.

 

 

“Fue como una regresión a un niño de dos años, cuando lo liberaron no quería ver a nadie, se encerraba en su cuarto, no le habría ni a sus padres, cambió completamente su vida y se realizó laborioso trabajo para tratar de regresarlo a la vida normal”, expresó.

 

 

El caso ocurrió hace diez, cuando el pequeño fue privado de su libertad en una comunidad de Oaxaca.Al ser liberado tenía el cabello largo, las uñas largas, la misma ropa, estaba sucio y no hablaba.

 

 

—¿Qué fue lo primero que le dijo?

 

 

—Nada. no contestaba, me quedé a vivir con él, estaba como su acompañante en su habitación, le mostré carritos, hasta que finalmente empezó a jugar conmigo. Fui un miembro más de su familia.

 

 

Pasaron 15 días y el pequeño empezó a decir sus primeras palabras, seguimos jugando, hasta que finalmente con el juego logré entrevistarlo sobre lo ocurrido y empezó a aceptar a sus padres, agregó.

 

 

“Ahí es donde debes tener paciencia, te tienes que olvidar que tienes familia porque el trabajo así lo exige, después de seis meses de terapia me retiré, ya el menor empezó a salir a la calle, después volvió a ir a la escuela, realizó trabajos de rehabilitación para poder caminar porque lo hacía con mucha dificultad.

 

 

Flor de Belem, la psicóloga sonriente cambia y en su rostro se ve la tristeza al recordar el caso: “Son casos impactantes, en un adulto vez el sufrimiento, pero más en un niño, gracias al trabajo que se hizo volvió a recuperar sus movimientos, el habla, el deseo de vivir, de jugar, de regresar a la escuela, de estar con su familia, recuperar parte de su infancia”.

 

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