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A un año de la muerte de Emanuel, no hay justicia

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Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

La tarde de aquel 4 de octubre del 2023, el joven Emmanuel Hernández Guzmán de 14 años no regresaría a casa al lado de sus padres y hermana; una negligencia provocada por las autoridades de Tlalixtac de Cabrera le cortaría las alas y la posibilidad de continuar cumpliendo sus sueños. 

A un año de la tragedia, sus padres continúan pidiendo justicia; “sabemos que no nos lo van a regresar con vida, pero sí queremos que las autoridades se responsabilicen y paguen la reparación del daño por este lamentable suceso que nos rompió la vida”, asegura su padre Omar Hernández Contreras.

Los hechos 

Aquel lamentable día, el estudiante de secundaria salió de clases, montó su motocicleta y se dirigió a donde trabajaba su mamá, la llevó a casa y le pidió permiso para reunirse con sus amigos y platicar con ellos.

Su madre le dijo que sí y que regresara temprano para comer; el joven se dirigió al lugar de encuentro con sus amigos; para ello, circuló por la calle de Matamoros, esquina con Gregorio Chávez, en la población de Tlalixtac de Cabrera.

Tras disfrutar de unos refrescos, el joven volvió a abordar su motocicleta y regresó por la misma calle; lamentablemente, ahí estaba colocado un mecate color azul, amarrado de un poste a otro, sin ningún otro señalamiento. 

El joven no pudo advertir lo que pasaría enseguida, ya que en cuestión de segundos se escuchó un fuerte golpe; era su motocicleta impactándose con el pavimento, mientras que él quedó derribado sin vida y en medio de un charco de sangre. 

Los vecinos, quienes se percataron de los hechos, alertaron a las autoridades, por lo que paramédicos de la comunidad acudieron al lugar para intentar auxiliar al menor, pero confirmaron que ya no contaba con signos vitales, por lo cual la zona fue acordonada y dieron intervención al personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.

Los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y peritos arribaron al lugar del percance donde procedieron a realizar las diligencias y del caso se inició el acta penal por el delito de homicidio.

Familiares exigen justicia

La familia sucumbió en el dolor, no podían creer lo que había pasado; en un abrir y cerrar de ojos, la vida se tornó gris; su hijo había partido de este mundo de la forma más abrupta.

No contaban con los recursos para el sepelio, por lo que optaron por solicitar préstamos con la promesa de que se saldarían en el futuro; luego de darle cristiana sepultura a su menor hijo, los padres cayeron en depresión. 

No daban crédito a lo sucedido, la madre se cuestionaba sobre lo ocurrido y se decía una y otra vez que si ese día no le hubiera dado permiso de salir, quizá Emanuel seguiría con vida y a su lado. 

El joven se caracterizaba por ser una persona noble y muy querida por sus amistades y compañeros de secundaria; estaba en el cuadro de honor y se destacaba por sus buenas calificaciones; además, de acuerdo con su padre Omar, tenía un don porque todo lo aprendía rápido. 

Él soñaba con algún día ser ingeniero; para ello sabía que tenía que estudiar y dar todo de sí para cumplir sus sueños, por lo que no le gustaba faltar a la escuela ningún día; sus sueños se apagaron ese día trágico.

Omar, el padre, asegura que no planeó tener más de dos hijos, ya que él quería trabajar y darles lo necesario para que ellos salieran adelante; ahora le toca lidiar con una Fiscalía que lejos de darle apoyo para que su caso avance, le da largas y lo hace dar vueltas. 

La autoridad municipal, lejos de responsabilizarse por sus malas decisiones, tampoco se acercó a pedir disculpas, dar sus condolencias o apoyar a la familia; por el contrario, quisieron burlarse de ellos al ofrecerles solo 200 mil pesos, dinero que ni siquiera se acerca a los gastos del funeral. 

La familia pide a las autoridades que agilicen el caso y que la autoridad municipal de Tlalixtac de Cabrera pague la reparación del daño, ya que en México, el cierre de calles sin señalamientos adecuados o autorización puede ser considerado ilegal, ya que afecta el libre tránsito y puede generar situaciones peligrosas. 

Las autoridades municipales son las responsables de gestionar estos cierres, y es obligatorio que se coloquen señales de advertencia para informar a los conductores y peatones. Si no se siguen estos procedimientos, los responsables pueden enfrentar sanciones, y los afectados podrían reclamar legalmente.

 

PARA SABER

-A un año de la tragedia, sus padres continúan pidiendo justicia y una reparación del daño. 

-La familia sucumbió en el dolor; no podían creer lo que había pasado; en un abrir y cerrar de ojos, la vida se tornó gris; su hijo había partido de este mundo de la forma más abrupta.

-El joven se caracterizaba por ser una persona noble y muy querida por sus amistades y compañeros de secundaria; estaba en el cuadro de honor y se destacaba por sus buenas calificaciones.

-La familia pide a las autoridades que agilicen el caso y que la autoridad municipal de Tlalixtac de Cabrera pague la reparación del daño, ya que en México, el cierre de calles sin señalamientos adecuados o autorización puede ser considerado ilegal.

-Las autoridades municipales son las responsables de gestionar estos cierres, y es obligatorio que se coloquen señales de advertencia para informar a los conductores y peatones. 

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