Antonio, más conocido como Toño, un hombre que recorre las calles de Oaxaca a bordo de su triciclo y en compañía de su perrito Kachi.
Toño nos platicó que vende pulseritas, aretes y otras manualidades para poder cubrir los gastos de los cuidados que necesitan los animales que rescata de la calle.
“Ahorita estoy buscando dueño para una gatita que acababa de dar a luz, solo pude quedarme con ella pero ya la estirilicé y todo”.
Este hombre cuenta que debido a que sufrió un accidente mientras realizaba malabares en la calle para ganarse unas monedas, no puede caminar bien, por lo que se transporta a bordo de un triciclo.
“Me atropellaron cuando malabareaba en la calle, ahorita ya estoy bien, sentí que la vida me dio una segunda oportunidad”.
Toño explicó que ahora su vida se la quiere dedicar a quienes lo necesiten, pero sobre todo a los animales, por lo que ha rescatado a todos los que ha podido para después encontrarles un hogar.
Este hombre afirma que aprendió que lo más importante en la vida es el amor y la empatía, por lo que después de la vida le dio una segunda oportunidad, quiere agradecer ayudando a los que más lo necesitan.
“La gente pierde la esperanza, confianza, pero es de uno la responsabilidad, busco limpiar, busco ayudar a quienes lo necesitan, esto es parte de mi fé y esta labor la voy a hacer hasta que me toque”.
Toño viaja con su perro Kachi, a bordo de su triciclo en compañía en donde carga agua, comida, un tazón y un maletín con desparasitante, desinfectante y repelente para los animales que va a rescatar, de los que hasta ahora, ha logrado encontrarles hogar a 80, afirmó.
La ardua labor
Tomar la responsabilidad de rescatar animales no es tarea sencilla, Toño explica que lo que siempre hace antes de empezar a buscar dueño o dueña, los esteriliza, desparasita, los baña, les echa antipulgas y garrapatas para poder dejarlo en las mejores condiciones posibles.
Es por ello que recorre distintas zonas de la capital oaxaqueña como Tlacolula, Santa Lucía, Reforma y el centro, tanto para vender sus manualidades, como para transportar y ofrecer a algún gato o perro que rescató de la calle.
“Disculpe amigo ¿No te gustaría adoptar a un gatito?”, exclama Toño a la gente que pasa frente a él.
Toño dice que la riqueza para él no es la económica, pues lo más importante es el amor y la gratitud, por lo que siempre agradece todo lo que la vida le permite.
“De todas formas yo soy de un pensamiento de que la riqueza no solamente es lo económico, exista la riqueza del amor, esa se logra sentir y cuando yo veo bien a mis compañeros, yo me siento muy agradecido, agradezco todo, doy gracias por permitirme hacer esta labor, por permitir que todo salga bien, por ayudarme a encontrar un hogar para mis amigos”.
