Unión Zapata, Mitla, Oaxaca.- Las lluvias de este 2024 no llegaron a tiempo para desvanecer los temores de las y los productores de que ser nombrados como la Cuna del Maíz sea sólo una referencia a los vestigios de semillas de hace 8 mil años, encontrados en la cueva Guilá Naquitz.
“Antes la gente sembraba más, pero como ya no ha llovido, deja sus parcelas o prefieren sembrar maguey, por lo mismo que ya no le creemos ni a Dios que llueva”, reconoce el agente municipal, Elías Bautista Martínez.
Como agente, Elías tiene clara la radiografía ejidal, la modalidad de la tenencia de 999 hectáreas que conforman Unión Zapata, en su mayoría “en el cerro” y si acaso cien hectáreas en una parte baja susceptible para siembras.
En el año 2000 eran 30 ejidatarios reconocidos y ahora suman alrededor de 150 productores, pero la extensión de tierra sigue siendo la misma: “Si el ejidatario principal tenía de 3 a 4 hectáreas, las fue repartiendo entre sus hijos y luego ellos entre sus hijos”.
No dejar de producir
Gerardo García es un productor que compara los 20 surcos de su parcela a un trapo que exprime para obtener la mayor cosecha de cultivos que rota en un mismo año:
“Ya le quité milpa, le metí flor y luego ajo que voy a cosechar en marzo”, indica, pues cree que debe hacerlo mientras su pozo le dé dos pulgadas de agua para riego.
40 años atrás, esa misma cantidad de agua se alcanzaba a tres metros de profundidad o “a cinco metros a lo mucho”, pero nada comparado como cuando era chamaco y se podían extraer hasta cuatro pulgadas de agua que hacían parecer al riego “como si un arroyo llegara al terreno”.
Abunda que en ese tiempo el agua aminoró en los mantos freáticos y las lluvias se volvieron más erráticas, las y los productores no alcanzaron a tecnificar sus tierras y la mayoría depende del temporal.
Sin agua suficiente
Eso le ocurrió a Raquel Bautista Maldonado, quien sembró 14 kilos de maíz nativo en 30 surcos donde la planta creció, sin que despegara la mazorca porque “llovió, pero tarde”.
“La mazorca no despegó, se quedó chiquitita y, si saqué media carreta de mazorquitas, fue mucho” en una parcela donde tiene pozo profundo, pero desde que perforaron el de agua potable de la comunidad “ya no hay agua”.
Si Raquel hubiera sembrado maíz híbrido, tendría que volver a comprar semilla para sembrar en junio próximo, pero tiene guardados 10 kilos de maíz que le servirán para la siguiente cosecha “y otro tanto igual o poco más” pedirá prestado al Banco de Semillas de Unión Hidalgo, donde ella es tesorera.
El presidente de ese banco de semillas, José Bautista Maldonado, sabe que son 55 productores quienes decidieron apoyar una iniciativa que la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader) impulsa en 50 comunidades.
Poco más del 60 por ciento de los productores que sembraron este año lograron cosecha, pero muy pocos en suficiencia.
José Bautista por ejemplo, con “lo que puede” hacer a sus 81 años y la escasez de agua de tres hectáreas logró cosechar unos 500 a 600 kilos de maíz nativo.
Atrás quedó la abundancia
David López es un productor que recuerda que cuatro décadas atrás había tanto maíz que cuando iban a otros municipios lo tenían que malbaratar por falta de precio y compradores.
Si el 4 de julio sembró media hectárea cosechará algo de maíz de la raza bolita y mucho frijol, del rojo que lo hace sentir “satisfecho, porque tengo para comer todo el año, pero hace falta agua del cielo”.
Pero es el agente municipal Elías Bautista quien recuerda que antes de que acabara el siglo pasado en cualquier casa los patios eran insuficientes para albergar la mazorca cosechada.
Ese panorama cambió “por el tiempo y la sobrepoblación, porque no hay agua suficiente y los cultivos ya son menos”.
Por último, el trabajo individual que cada productor o productora hace para conservar razas de semillas nativas ahora lo enfocan en un trabajo colectivo, con el banco de semillas para que Unión Zapata se mantenga como la cuna del maíz.
PARA SABER:
*Unión Zapata se ubica a 39.9 kilómetros de la ciudad de Oaxaca.
*La conforman alrededor de 700 pobladores.
*En la cueva de Guilá Naquitz se encontraron restos de maíz de alrededor de 8 mil años de antigüedad.
*Estos vestigios demuestran que Oaxaca es centro de origen y domesticación del grano.
*El maíz fue fundamental para que los grupos nómadas se volvieran sedentarios, por ser el sustento de los pueblos mesoamericanos.
