Tehuantepec, Oaxaca.- El comercio ambulante está cada vez más presente en el primer cuadro de la ciudad, en los últimos años ha crecido de manera acelerada. Aunque algunos comercios se instalan por temporadas festivas, cada vez es más común verlos en cualquier mes del año.
No tomar medidas adecuadas para frenar su crecimiento, pronto se convertirá en un cáncer difícil de erradicar que irá consumiendo la economía formal, considera el comercio establecido. Autoridades municipales, sobre todo, deben poner atención sobre los efectos negativos que genera el ambulantaje, pugnan los vendedores del comercio formal.
Por las fiestas que iniciaron el 12 de diciembre de 2024 y terminaron el 6 de enero con el Día de Reyes, autoridades municipales otorgaron permisos para establecer romerías, tianguis, y hasta corredores comerciales en todo el primer cuadro de la ciudad.
No hubo lugares en los espacios públicos para la convivencia, lo que dejó una mala imagen de la ciudad en los visitantes. En el parque central, avenidas Ferrocarril, Juana C. Romero, 22 de Marzo y Prolongación Melchor Ocampo, entre otros puntos, predominó el ambulantaje.
El dirigente de los locatarios, Floriberto Hernández, afirmó que el estacionamiento conocido como “La Panzona” ha sido utilizado por el comercio informal, que no respeta el acuerdo signado con anterioridad, pues "a las 10:00 de la mañana todavía vemos algunos comerciantes vendiendo sus productos, siendo que el horario es hasta las 07:00 horas".
Indicó que hay días en que las ventas dentro del mercado están flojas, debido a que muchos ya compraron sus productos afuera. Además, los proveedores que llegan a descargar al mercado no encuentran espacio para estacionarse.
De acuerdo con uno de los comerciantes formales, fue difícil desalojar a los ambulantes del parque central como para que llegara otra administración municipal y vendiera otra vez los espacios públicos.
En la avenida Ferrocarril el ambulantaje creció tanto que el comercio formal se ha visto rebasado, los espacios cada vez se achican más, y los accesos al centro de la ciudad se acortan por la presencia de comerciantes informales.
Las banquetas han sido invadidas y los ciudadanos se ven en la necesidad de transitar sobre el arroyo vehIcular.
Estimaciones del comercio formal sostienen que el ambulantaje creció más del 100% en los últimos seis años. Si bien es una alternativa de ingreso para muchas familias que pasan por necesidades económicas, también representa una competencia desigual para los comerciantes establecidos.
