Rosario Villajos (Córdoba, España, 1978) escribió una novela sobre la violencia que viven las mujeres, motivada desde el ejercicio narrativo de escribir un diario de adolescente, que nunca escribió en aquella época, pero que ahora le valió el Premio Biblioteca Breve y que la trajo a México para ofrecer un taller de literatura corporal, a propósito de su novela “La educación física”, publicada por Seix Barral.
Este libro le valió a Rosario Villajos el Premio Biblioteca Breve 2023 “por una voz narrativa que explora su propia identidad a través del cuerpo y que, al hacerlo, recoge el sentir de una generación y lo convierte en una experiencia a la vez única y universal”, según el fallo del jurado.
Se trata no sólo de una novela sobre los complejos existenciales de una adolescente, las agresiones y los estándares imposibles; también sobre la culpa de haber nacido mujer, un sentimiento infiltrado socialmente en dosis paulatinas, pero prolongadas.
Villajos despliega habilidades narrativas que le permiten unir los mitos clásicos, la tradición fantástica e incluso las memorias para confeccionar este relato tenso. Un libro de protesta, de denuncia. Líneas convertidas en sutil literatura. En entrevista exclusiva relata cómo escribió esta novela, sobre considerarse más una narradora que escritora y a quién va dirigido el libro.
-¿De dónde nace la inquietud de escribir “La educación física”?
-Estaba escribiendo una novela que no tenía nada que ver con esto, me gusta escribir varias cosas a la vez, así que estaba haciendo un diario de adolescente inventado, porque no tuve uno en aquella época.
"De repente me di cuenta de que estaba escribiendo algo valioso sobre las pequeñas humillaciones que todas las mujeres hemos pasado, sobre los comentarios de la gente por las calles… Para mí fue hablar de mi propia experiencia y de las de mis amigas cercanas".
Trabajar con las sensaciones
-De dónde viene el personaje de Catalina, esta adolescente, ¿cómo lo construiste?
-Me hice una playlist de aquella época. La música me gusta mucho para conectar con la memoria. La música me hace sentir muchas cosas, trabajo mucho con las sensaciones y me dejé invadir mucho por ellas.
"Estoy a punto de cumplir 45, estoy viendo un periodo de mi vida, vuelvo a tener cambios hormonales, que me llevan a otro sitio; en la adolescencia me llevaron de la niña a la adultez y ahora de la adultez a la senectud, así que la música me da énfasis recordar sensaciones".
-¿Cómo desprenderte de estas ficciones personales cuando siempre se deja algo en lo que se escribe?
-Todo es ficción. Cuando alguien dice que está escribiendo sus memorias, es ficción, porque la memoria es mentirosa y traicionera. Una no recuerda todo, recuerda cómo lo sentiste, pero no cómo fueron realmente las cosas. Así que como eso lo tengo asumido me dejo llevar y ya está.
"Aparte de que yo no me considero escritora, me considero narradora, en todo caso. No tengo ningún problema con hablar desde lo propio, compartir desde mi propio sentimiento".
Ofrenda para las mujeres del mundo
-¿Qué tanto cambiaron conceptos presentes en la novela, como la feminidad?
"Estoy mirando mi cuerpo de otra manera, con agradecimiento por todo lo que he vivido. Ahora veo mi cuerpo como encorvado hacia adelante, esto viene de la adolescencia de pretender no tener pecho. Hoy lo miro así: que si hacía eso es porque mi cuerpo me decía que eso era bueno para mí, porque no quería destacar, que nadie me mirara, lo mío fue así".
-¿Consideras que este libro es una ofrenda para las mujeres del mundo que viven estas violencias?
-Diría que sí, porque este libro puede hacer que las mujeres se sientan acompañadas, pero el libro en realidad es para hombres. A las mujeres no les estoy contando nada nuevo, simplemente es un recordatorio de lo que han vivido; sin embargo, ellos no tienen ni idea de lo que han vivido en su carne; cuando les cuentas: esto me pasó, lo ven exagerado y entonces ellos responden: Yo no sabía que te sentías así o que una chica se puede sentir así. Yo les digo: ¡ah bueno, entonces ya lo sabes!
-¿Crees en los cambios a partir de la escritura, de leer una novela?
-Yo creo que por lo menos te puede remover durante dos minutos, luego volverás a ser el capullo que eras. Por lo menos te hace reflexionar un instante… No sé si la literatura te puede cambiar la vida, pero yo soy de las que creen que sí. Será que soy demasiado sensible; pero sí me ha afectado la literatura y el cine.
Una novela sobre las mujeres
Catalina sale apresuradamente del hogar de su amiga para emprender un largo camino a casa, donde tiene que llegar a como dé lugar, porque esa es la norma para ella siendo una chica; diríase que escapa de una amarga experiencia, cuando toda su vida ha sido una larga huida de su condición femenina, marcada por instrucciones rígidas y limitaciones, amenazas de peligros innombrables e incluso la muerte.
Dueña de una obra literaria y artística centrada en lo corporal, Rosario Villajos traslada en esta magnífica novela aquella educación sentimental con la que Flaubert retrataba la vida y la época de un joven burgués en el siglo 19 al terreno de lo físico, y defiende que el cuerpo es el campo donde se libran todas las batallas, donde se dirime quiénes somos y también donde se reflejan los miedos, las tensiones y las violencias de cada época.
