Su nombre es Ana Raquel Molina López. Como muralista es reconocida como Ana Xhopa (seis en zapoteco) seudónimo intergeneracional de su familia que nace con su tatarabuelo ta Juan Xhopa, quien curiosamente tenía seis dedos en el pie.
En San Blas Atempa, de donde Ana es originaria, como en muchas localidades indígenas y rurales de Oaxaca, los sobrenombres también se heredan y ella lo porta con orgullo.
Con la pasión por el dibujo, la joven zapoteca de 29 años de edad, hizo del arte una propuesta de conciencia por el consumo de alimentos y bebidas saludables en la niñez en un contexto en donde la obesidad infantil se estableció como una nueva pandemia.
Su planteamiento contra los productos ultraprocesados y azucarados van sobre una narrativa que propone y no que prohíbe: el tejate como bebida saludable, las frutas, verduras como fuente de vida y el maíz como identidad.
“Pintar murales fue encontrar algo en lo que encajé bien, sobre todo porque soy muy hiperactiva. En la escuela me costó mucho sentarme y quedarme quieta. Yo hacía dibujos en escritorio, algo que me gustaba bastante, pero en los murales encontré una forma de desenvolverme muy natural”, relata.
En el patio de la escuela Educación, ubicada en Lomas de San Jacinto colonia popular de la periferia de la capital de Oaxaca, las y los niños corren. Es la clausura del ciclo escolar 2023-2024. Ana Xhopa y organizaciones sociales que conforman la campaña Oaxaca Sin Chatarra, develaron un mural que causó revuelo y el compromiso de directivos, docencia y personas tutoras, de sumarse a esta cruzada.
Ana recuerda que desde que tiene memoria le gustaba pintar. Para ella era intuitivo. Aunque nunca se planteó que el arte la llevaría a hacer murales y ser vista en tanto en paredes comunitarias como en el Senado de la República en donde plasmó su obra “Arte Público Contra la Captura Corporativa: Nuestros Alimentos, Nuestra Salud, Nuestro Ambiente” en abril 2024.
“En mi infancia no estaba en mi mente el volverme artista, mucho menos en volverme muralista. Yo quería ser bióloga porque me encantaban las ilustraciones de los libros de ciencias naturales y de literatura. Creía que lo que me llamaba la atención era la ciencia, pero realmente lo que me gustaban eran las imágenes”.
Después de estudiar ingeniería en Reconstrucción Forestal volvió a su comunidad para buscar un nuevo camino, ahora desde el arte. Ahí se empezó a relacionar con artistas locales con quienes intervino en algunas paredes, incluyendo las de su propia casa.
“Mi participación en algunos eventos de arte urbano me llevó a que me empezaran a contactar para desarrollar proyectos comunitarios, primero en mi región y después en el estado”.
Su primer mural lo realizó en un proyecto comunitario en San Mateo del Mar con organizaciones civiles. A partir de ese trabajo comenzaron a venir más proyectos, entre ellos con Oaxaca Comunitaria.
La inquietud de Ana Xhopa era llevar el arte a las localidades no urbanizadas con temáticas de derechos humanos principalmente enfocado hacia las mujeres y la niñez y adolescencia.
Más allá de la belleza de sus murales, para Ana Xhopa lo que hace es una manera de resistir y sumarse a las distintas luchas que las personas están dando en Oaxaca. “El arte es bonito para representar cosas bellas, folkloricas, quizá de la cultura, pero también hay otras cosas que suceden en Oaxaca como la violencia contra las mujeres y la resistencia de los pueblos contra las transnacionales”.
Ana Xhopa se describe como una mujer indígena moderna que gusta de la cultura urbana, pero manteniendo la esencia de su pueblo. Una persona de comunidad, quien en su infancia anhelaba ser una persona blanca, pero a la larga la hizo reflexionar sobre las virtudes de ser una persona indígena.
A lo largo de su carrera como muralista Ana Xhopa ha pintado 50 obras tanto en Oaxaca como en Chiapas, Guanajuato, Ciudad de México. Una de sus obras favoritas es “Arte contra las corporaciones” en donde plasmó el sistema dualimentario de la ciudad de México, por un lado la que está resistiendo y por otro las grandes empresas.
“Siempre que pinto pienso en la gente, en dejar algo con lo que se identifique, que vean y digan es mi pueblo, es mi comunidad, es lo que hay acá. Yo sólo soy un medio para que las personas de las comunidades puedan representar algo de ellas mismas. De su corazón, y su esencia. Eso me honra mucho”.
En Oaxaca -de acuerdo con el registro nacional de talla y peso del 2018- el 32.6 por ciento de las y los niños entre 5 y 11 años de edad presentan sobrepeso y obesidad, lo que aumenta considerablemente la probabilidad de que, al llegar a la vida adulta desarrollen enfermedades como diabetes o problemas cardiovasculares.
Ana Xhopa
29 años de edad tiene
Originaria de San Blas Atempa
Arte que propone
- Tejate como bebida saludable
- Frutas y verduras como fuente de vida
- Maíz como identidad
Oaxaca Sin Chatarra
Sus murales se pintan en las escuelas para promover la comida saludable.
Preocupa salud de menores
32.6 % de las y los niños oaxaqueños entre 5 y 11 años de edad presentan sobrepeso y obesidad
