Tras una larga lucha, Olivia logró que en septiembre del año pasado el nombre de su expareja quedara inscrito en el Registro de Deudores Alimentarios. A cinco meses de lo anterior no ha logrado que pague o que enfrente una consecuencia más allá del señalamiento público.
“Sin duda el que sea exhibido es un gran logro, pero aún falta mucho por hacer”, opina desde su experiencia.
Llegar hasta este punto no es nada fácil, es un largo camino y un tanto frustrante cuando a pesar de haberlo logrado, pareciera que no pasa nada.
Ella presentó la demanda de pensión alimenticia desde el 2018, pero la sentencia de pensión definitiva se logró hasta diciembre de 2023 y el oficio del juzgado hacia el Registro Civil para colocarlo en el registro de deudores se emitió hasta octubre de 2024. Ella misma tuvo que llevarlo para que las cosas avanzaran.
Para Olivia, como para muchas otras madres autónomas la batalla no termina al ver el nombre del deudor en una lista que ya es pública porque, al menos en su caso, no ha obligado al padre de su hija a pagar los más de 200 mil pesos que adeuda por siete años sin aportar un solo peso para el cuidado y manutención.
Tras años de opacidad, el Registro de Deudores Alimentarios de Oaxaca ya es público luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que incluir a personas en estas listas humanas es constitucional y no viola sus derechos. https://t.co/7TOLDy00yl
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) January 27, 2025
La vía penal tampoco ha sido la mejor. La ruta es un trámite burocrático y costoso para las denunciantes.
“Yo estoy atorada. Fui desde diciembre a la Fiscalía. Ya tengo el número de averiguación previa por abandono de acreedores alimentarios; le dieron vista a la Agencia Estatal de Investigaciones para que continuara el proceso, pero hasta este momento no he encontrado al agente de investigaciones, la oficina ha estado cerrada. Mi averiguación previa está parada”.
Para Olivia todo lo anterior evidencia que hay un falso discurso por parte de las autoridades en cuando a la protección de las infancias porque no se les está garantizando el derecho alimentario, y tampoco se les está garantizando a las mujeres el acceso a la justicia.
Lo ideal sería -opinó-, que ante el incumplimiento, el padre deudor tendría que perder la patria potestad, pero esto no ocurre porque hay que iniciar otro proceso.
“Para mí ha sido un desgaste emocional, tuve que ir a terapia. Yo decía: no he logrado nada. Aunque no es así, he logrado mucho, pero no se ha traducido en que el deudor pague”.
Olivia hizo un llamado a las autoridades para que se establezcan medidas ejemplares contra quienes están dentro del padrón de deudores de tal manera que paguen con dinero o con cárcel el abandono económico hacia sus hijas e hijos.
