Ayer en la explanada del sexto Regimiento de Artillería de la vigésimo octava zona militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), se realizó la ceremonia de entrega de cartillas de identidad del S.M.N., liberadas del personal de conscriptos de la clase 1999, anticipados y remisos.
En un evento que fue encabezado por el general de Brigada intendente DEM José Roberto Muñoz Martínez, jefe del estado Mayor de la octava región militar, se realizó un programa cívico militar donde participaron de manera activa los conscriptos de la generación 1999.
En su mensaje, el mayor de artillería, Jorge Ortiz Ortiz, destacó “hoy los conscriptos del Servicio Militar Nacional (SMN) cuentan con un adiestramiento militar que les permitirá contar con los conocimientos básicos de la doctrina militar, para adaptarse e integrarse al medio castrenses cuando sean requeridos si fuese necesario”.
El adiestramiento fue orientado a formarlos con un perfil de valores y virtudes como un ciudadano responsable, integro, disciplinado y sano, en síntesis, un buen mexicano con disposición a contribuir al desarrollo del país y defender su patria en caso de requerir.
Explicó “durante su adiestramiento fueron capacitados en los conocimientos básicos de la doctrina militar vigente y desarrollando habilidades, valores, y virtudes que les permitan realizar las siguientes acciones: adaptarse e integrarse al medio castrense: responder al llamado de una movilización de la reserva a que pertenezca, para participar y contribuir a la seguridad y defensa de la nación”.
También contribuir a auxiliar a la población civil en caso de necesidades públicas o de desastre aplicando el Plan DN-III-E; conducirse en todo momento con la ética y virtudes militares que que caracterizan a los miembros del instituto armado; formarse como un ciudadano íntegro, responsable, disciplinado, sano y respetuoso de los derechos humanos.
Y desarrollar y fortalecer sus valores morales, el fervor por los símbolos patrios: la bandera, el himno y el escudo nacionales, con el fin de mantener el sentimiento de unidad nacional y amor a la patria.
“Nuestro país cada día requiere más de individuos íntegros, con sentido de responsabilidad y organizados a través del Servicio Militar Nacional, no tan solo para su participación en caso de grave peligro de la nación ante una posible amenaza o agresión de un enemigo externo o interno, sino principalmente, para hacer frente a las situaciones de emergencia que se presentan”, concluyó.
En su oportunidad Miguel Hernández Zárate, quien dirigió unas palabras a nombre de su generación, mencionó:
“el día de hoy es trascendental para nosotros los soldados del Servicio Militar Nacional (SMN), clase 1999, anticipados y remisos, ya que con esta fecha concluye un ciclo más de enseñanaza y aprendizaje; asimismo, culmina una fase en la historia de las actividades del SMN actividades, que estarán siempre en nuestras memorias”.
Reconoció que desde el principio del año algunos de ellos sabían que no era fácil actuar con apego a la disciplina castrense, ya que el desempeño durante estos 365 días, fue de muchas pruebas .
“Como ninguno de nosotros estaba acostumbrado a la disciplina militar y algunos ni siquiera a una disciplina física, en algún momento pensamos claudicar, pero había que tener el coraje y el orgullo propio para poder sobrellevar esta actividad”.
Podemos decir con seguridad que los mejores somos los que nos quedamos en pie, no solo como personas que enfrentamos penurias de actividad nuevas, sino como ciudadanos que hemos creado conciencia cívica”, dijo.
Resaltó que ese día tan significativo para ellos, se cristalizaron sus esfuerzos, “ya que esta unidad, que nos albergó durante un año y con arduos sacrificios, permitió lograr el cúmulo de conocimientos, valores , tradiciones y actitudes, así como esos momentos que eran duros y forzosos, que nos exigen nuestros instructores”.
“Supimos sacar el coraje y la casta que se caracteriza a todo joven mexicano y que fue una factor determinante para cumplir con nuestro objetivo trazado”, concluyó.
Posteriormente, en entrevista, Hernández Zárate, recordó que durante un año en el SMN aprendió varias cosas, “entre ellas, instrucciones de orden cerrado, las formaciones de marcha que haciamos conjuntamente, y los valores que nos transmitieron los soldados, tales como la disciplina, el honor, la lealtad, entre otros cúmulos de conocimientos, así como su experiencias como soldados”.
Así como la parte humana que tienen los soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Refirió que fue una etapa larga, “pero fuimos entrando en esa dinámica de disciplina, y fue así como fuimos aprendiendo y adaptándonos a las circunstancias y al orden militar”.
Con estos nuevos valores reconoció que tiene otra visión del ejército y cada una de las partes que la integran, “mi admiración y respeto hacia ellos, por la gran labor y el trabajo que desempeñan, es digno de reconocerse, por lo cual invito a todas las personas que estén interesadas, para que pasen por esta experiencia, aparte de que, en nuestro caso, estamos cumpliendo con una labor que la constitución señala”.
Al lugar asistieron familiares de los conscriptos que concluyeron su Servicio Militar Nacional, inspirados en que con la disciplina se logra realizar las metas que se proponen como individuos.
