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PRD, crónica de la izquierda fallida en México

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Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) nació el 1988, en el contexto de un país sumido en sucesivas crisis económicas, el fraude electoral de un gobierno autoritario y represor, con un presidencialismo omnímodo e intolerante. En él convergieron políticos del sistema como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, dirigentes sociales, intelectuales, campesinos, obreros, el magisterio y estudiantes, así como comunistas del Partido Mexicano Socialista (PMS), trotskistas del PRT, maoístas de la Organización de Izquierda Revolucionaria OIR-LM, socialistas del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), guevaristas de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), socialistas revolucionarios del Punto Crítico (ORPC) y otros grupos de inspiración marxista.

Fue, por tanto, un gran crisol donde se forjó una línea programática para luchar por el cambio político-social de México por la vía electoral, en la búsqueda de la transformación del sistema capitalista por un modelo propio de desarrollo y progreso para el conjunto de la sociedad, que sin embargo se extingue a los 36 años, víctima de los errores y desvíos de sus cuadros dirigentes, que sucumbieron a las tentaciones del poder.

En la elección del 2 de junio del 2024, los electorales rechazaron la conducta asumida por las últimas dirigencias perredistas negando sus votos, de tal forma que el Instituto Nacional Electoral (INE) anunció 5 días después su desaparición por no obtener el 3 por ciento de la votación nacional. Así, se cierra un capítulo más de uno de los partidos que fue pionero en la lucha político de la izquierda en América Latina, mucho antes del triunfo de esta corriente en Argentina, Bolivia, Perú, Honduras, Chile y Colombia.

Una pléyade de mexicanos y mexicanas

El dirigente estudiantil e integrante del Círculo de Estudio de Guillermo González Guardado, fundador del PRD nacional y estatal, exconsejero emérito de este partido, José Cruz Carrera, recuerda que en torno a este instituto político se agruparon personas excepcionales como Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Pablo Gómez Álvarez, Clara Brugada, Arnoldo Martínez Verdugo, Gilberto Rincón Gallardo, Camilo Valenzuela, Mario Saucedo, Heberto Castillo, entre otros muchos más, una pléyade de mexicanos y mexicanas dispuestas a dar la lucha por la transformación de México.

Víctima de la represión de la policía estatal, “donde me hicieron de todo, menos matarme”, dice que, en el caso de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, Flavio Sosa Villavicencio, Pedro Silva Salazar, Rey Morales Sánchez, Manuel Pérez Morales, Juanita Arcelia Cruz Cruz y él mismo, asistieron al primer Congreso Nacional del PRD. 

“Al partido se alió la Coalición Obrera Campesina y Estudiantil del Istmo (COCEI), encabezara por Héctor Sánchez López, Leopoldo de Gyves de la Cruz y Daniel López Nelio; y el PSUM, en alianza con el Partido Comunista de México (PCM) que coordinaban aquí Clemente de Jesús López, Alberto Reyna Figueroa y Rufino Cabrera. Así se nombra la primera Comisión Colectiva del PRD en Oaxaca en la que participaban: Salomón Jara Cruz, Rufino Rodríguez Cabrera, Evelio Lara Cortázar, entre otros”.

El actual militante de Morena manifiesta que la lucha política de la izquierda en Oaxaca y el país se dio en un contexto de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, amenazas de muerte, represión

“Sin duda, el sexenio más violento de la historia reciente de México fue el de Carlos Salinas de Gortari, con miles de desaparecidos políticos, de viudas, de huérfanos, que ahora ni por asomo se acuerdan de ellos”.

Reconoce que los primeros triunfos electorales del PRD en municipios y hasta gobierno estatales, en muchos casos, fueron laboratorios sociales, porque realmente eran campesinos, precaristas, obreros, dirigentes de colonias, mercados, quienes tomaban las riendas de la conducción del gobierno; además, nunca se pudieron definir los límites del partido y del ejercicio del gobierno, “porque evidentemente no había experiencia de gobierno”.

- ¿Y qué pasó con los dirigentes, que hizo que se perdiera la credibilidad en el PRD?

- Bueno, no podemos ocultar que algunos se dejaron vencer a billetazos y el golpe mortal fue el Pacto por México, con la claudicación y sometimiento del partido de izquierda a la clase política más neoliberal del país, por eso los propios militantes cavaron la fosa del partido en esta pasada elección.

Cruz Carrera, sin proponérselo, expresa lo que podría ser el epitafio del PRD: Lo que pasó es un accidente de la vida, es una situación que los perredistas deben de resolver para aportar a este país, porque como dice el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas a nadie le sirve una oposición sumisa, a nadie le sirve una oposición endeble, refractaria; y no nos sintamos traicionados cuando no hicimos lo suficiente para mantener su lucha.

El valor histórico del PRD

Guadalupe Rodríguez, abogada y exdiputada local perredista, asevera que sin el PRD no hubiera un gobierno de “izquierda” como el que hoy tiene México. 

“No se le puede negar el valor histórico, en capacidad democrática, organizativa de las fuerzas de izquierda, que convergieron en ese gran movimiento, que fue encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas. Muchos de los que hoy gobiernan se forjaron en el PRD y no debieran renegar de ello”.

Afirma que los errores de la dirigencia perredista son reales. “Tan reales que hoy el PRD perdió el registro, pero al final son fracasos de quienes los dirigieron como los Chuchos (Jesús Zambrano y Jesús Ortega), pero su origen no fue la lucha de izquierda, sino venían de formaciones de otros partidos como el famoso Ferrocarril, el Partido Mexicano de los Trabajos (PMT), a quienes les daba lo mismo aliarse con la derecha, extrema derecha o centro izquierda, como alguna vez se declaró el Partido Revolucionario Institucional (PRI); al final fueron las malas decisiones”.

Subraya que negar al PRD su lucha para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres sería mezquino

“En un principio este partido conjuntó lo mejor de este país y no sé si hoy, en la revisión puntual, podría decirse lo mismo, porque finalmente se enquistaron también en el PRD oportunistas, personas que solo buscaban tener un a carrera política que los llevara al poder para disfrutar de prebendas, canonjías y recursos”.

Subraya que el origen de la caída del PRD fue el famoso Pacto por México, porque muchos compañeros y lo decían, perdiendo ganaban. “Al PRD lo olvidarán los que no conocen la historia de México y los que no quieren acordarse de que abrevaron de ese conocimiento y, en algunos casos, hasta dinero de este partido; por lo tanto, es hasta mezquino no reconocerlo, muchos no deben hablar mal del PRD, pues sería hablar mal de ellos mismos”.

Sin embargo, señala que los gobiernos de izquierda pueden tener múltiples y graves errores, “pero estoy segura que siempre habrá cosas buenas en un gobierno que se asuma de izquierda, sobre todo frente al neoliberalismo o capitalismo sin control, aunque hace falta corregir errores, señalar lo que está mal y no cuidar el cargo, sobre el beneficio de las personas”.

 

Para recordar

1988 fecha en que nació el Partido de la Revolución Democrática (PRD) 

 

“No se le puede negar el valor histórico, en capacidad democrática, organizativa de las fuerzas de izquierda, que convergieron en ese gran movimiento, que fue encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas. Muchos de los que hoy gobiernan se forjaron en el PRD y no debieran renegar de ello”.

Guadalupe Rodríguez, abogada y ex diputada local perredista

 

"Bueno, no podemos ocultar que algunos se dejaron vencer a billetazos y el golpe mortal fue el Pacto por México, con la claudicación y sometimiento del partido de izquierda a la clase política más neoliberal del país, por eso los propios militantes cavaron la fosa del partido en esta pasada elección".

 José Cruz Carrera, fundador del PRD nacional y estatal

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