El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), magistrado Eduardo Pinacho Sánchez, afirmó que el Poder Judicial se suma al gobierno de la cuarta transformación que encabeza el gobernador Salomón Jara Cruz, porque concuerda con los fines que subyacen en los proyectos y las acciones que vienen realizando en los últimos tres años.
#Oaxaca es un referente en la impartición de justicia, lo que significa que va por la ruta correcta de transformación asegurando la vitalidad de la Constitución y la eficacia de su garantía.
— @TSJOaxaca (@tsjoaxaca) December 13, 2022
¡Vamos en la ruta correcta!
Magdo. Eduardo Pinacho Sánchez#3erInformePJEO pic.twitter.com/hYdCP8lNd7
Al rendir su Tercer Informe de Actividades, en sesión solemne de los plenos del tribunal y el Consejo de la Judicatura, aseveró que hoy en Oaxaca están construyendo un sistema de justicia vigoroso, pluralista, moderno y dinámico, con el propósito de garantizar los derechos de todas las personas, pero sobre todo de los sectores sociales más desfavorecidos.
Ante el gobernador Salomón Jara Cruz, la presidenta de la mesa directiva del Congreso, Miriam de los Ángeles Vásquez, magistrados, jueces, entre otros, manifestó que hoy están implementando una justicia más humana, sustentada en el paradigma de los derechos humanos y la dignidad de las personas, con la aplicación de nuevas herramientas metodológicas.
“Para tal efecto, estamos formando una nueva generación de juzgadores que hagan efectivo, en verdad, el derecho de acceso a la justicia”.
Este martes, en un contexto de respeto a la división de poderes y órganos autónomos, el gobernador @salomonj acudió al Tercer Informe de Actividades del magistrado Eduardo Pinacho Sánchez, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca. pic.twitter.com/AKW0D3n2lN
— Gobierno de Oaxaca (@GobOax) December 14, 2022
“Por eso, hoy, en el país se preguntan qué estamos haciendo en Oaxaca, tomándose como modelo o referencia programática en temas como el sistema acusatorio penal, justicia indígena, justicia constitucional, formación y capacitación de jueces. Esto significa: vamos en la ruta correcta en ese propósito de transformación”.
"Siete ejes fundamentales"
Señaló que en su gestión se propuso reinventar la institución desde sus propias bases, innovar, rediseñar su estructura jurisdiccional y administrativa, pero sobre todo, la estructura ideológica, a fin de remover conciencias y actitudes para construir un sistema de justicia más cercano a la gente, profesional y moderno, sí, pero sobre todo más sensible y humanista con sectores históricamente vulnerados, particularmente con las niñas y niños, con las mujeres, con los indígenas y con las personas en situaciones de discapacidad.
“Sobre esta premisa, elaboré un plan de trabajo sustentado en siete ejes fundamentales que nos llevaran a proyectos viables que razonablemente pudiéramos concretar en esta administración, los más urgentes y necesarios, pero decisivos para una verdadera transformación del sistema de impartición de justicia en Oaxaca”.
El magistrado presidente dijo que existe una línea rectora que dirige su pensamiento como un dogma incontrovertible: La garantía de los derechos de las personas constituye la esencia de la función en el Poder Judicial, es la responsabilidad básica de las juezas y de los jueces, son los elementos insoslayables de los que depende la protección de los derechos humanos en un Estado democrático.
Para ello, el juez debe disponer de una cultura jurídica y el potencial profesional que les permita cumplir los desafíos, los nuevos roles y paradigmas derivados de las más avanzadas ideas que se expresan en las últimas reformas constitucionales.
Enviamos una felicitación al Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez, Presidente del @tsjoaxaca, por la presentación de su tercer informe de actividades. pic.twitter.com/paKwxnS3Sn
— Anáhuac Oaxaca (@AnahuacOaxaca) December 14, 2022
“El juez que necesitamos debe trascender del legalismo formalista a una verdadera justicia material, con decisiones que sean legales, si, por supuesto, pero sobre todo que sean justas, esto es, fundadas en los valores y principios superiores que rigen nuestra vida social. Es que la justicia debe ser resultado de la ciencia, pero también de la conciencia. Lo he expresado de otra manera, necesitamos de una generación de buenos juzgadores, pero también de juzgadores buenos, con una personalidad dotada de humanismo, con perspectiva moral y principios inquebrantables que redimensionen la función jurisdiccional; por eso hemos puesto énfasis en los programas de formación y profesionalización al más alto nivel académico”.
