René García vive en el municipio de San Jacinto Amilpas y todos los días recorre el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez en bicicleta para ir a la obra; relata que las calles reducidas de la ciudad no son aptas para camiones grandes.
“Empezando con los camiones urbanos, las pipas, los repartidores de refrescos y los turibuses, todo eso complica la circulación de vehículos y en el caso de quienes nos transportamos en bicicleta, es un peligro”, expone.
Señala que todos los días circula por las calles de Independencia y Morelos, dos avenidas principales del Centro Histórico y las más caóticas porque son dos carriles y en el caso Morelos, aunque hay ciclovía, también es complicado circular.
“Hay restaurantes y tiendas cuyos dueños o sus proveedores se estacionan sobre la ciclovía y tengo que salirme del carril para continuar mi camino porque aunque se les expone que no deben estacionarse, no hacen caso”, señala.
Pipas y repartidores, otro obstáculo
Germán Pérez, quien vive en Lomas de San Jacinto y se traslada en motocicleta por la capital para ir a su trabajo, señala que las pipas y repartidores de refresco provocan mucho tráfico lento en el Centro Histórico.
“Sobre Independencia, donde está una tienda, siempre se paran por mucho tiempo los camiones y estorban. De un lado está la ciclovía y sobre un carril el camión, limitan la circulación”, detalla.
Afirma que esto mismo sucede, pero cuando se estacionan las pipas o incluso hasta atraviesan sus mangueras, impiden la circulación de vehículos.
#Video | Por medio de redes circula el video donde se observa como un camión de la Pepsi daña la fachada de un edificio en la esquina de J. P. García e Independencia, del centro histórico de #OaxacaDeJuárez. pic.twitter.com/7akz5ivKeT
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) May 14, 2024
“Ya casi no me vengo por el centro porque todos los días pasa lo mismo; pero a veces tengo que comprar algunas cosas y por eso me meto, pero ya es intransitable, aunque vengas en moto”, lamenta.
Asimismo, el motociclista señala que hay camiones muy altos que provocan también tránsito lento o incluso incidentes como el ocurrido el pasado 14 de mayo en la esquina de las calles Independencia y J.P. García, cuando un camión repartidor de refrescos dio la vuelta y golpeó el balcón de una casa.
“He visto que hay camiones que se quedan atorados porque son muy altos y están a punto de llevarse cables o ramas de los árboles, pero es lamentable que las autoridades no regulen la circulación de estos vehículos”, destaca.
Peatones, también en riesgo
Damián López, quien es estudiante de preparatoria y todos los días utiliza transporte público, señala que se ha vuelto muy difícil cruzar por el Centro Histórico debido a que hay menos semáforos.
“El uno por uno no es adecuado para los peatones. He pasado minutos esperando que me den el paso, pero muchos automovilistas no lo hacen”, lamenta.
Expone que en su camino diario de la calle de Crespo a Pino Suárez, tiene que esquivar vehículos, puestos de comida y mangueras de las pipas, tanto de la banqueta como de la calle.
“Los carros se estacionan sobre el paso peatonal y tenemos que pararnos o atrás o adelante, pero es muy peligroso porque no estamos visibles y nos pueden atropellar”, señala.
Su madre, Crystal Jiménez, quien a veces lo acompaña a la escuela, urge a las autoridades hacer algo al respecto porque pone en peligro la vida de las y los peatones, quienes muchas veces son olvidados.
“Hay calles que ya no tienen banquetas y nos exponemos más porque nos pueden atropellar. El uno por uno sólo perjudica a los peatones, muchas veces nos tenemos que aventar para que frenen y nos permitan el paso”, lamenta.
Problemas de camiones grandes:
Provocan tráfico lento
Tienen incidentes
Se atoran en cables y ramas de árboles
Peligroso para peatones
Vehículos “más molestos” en el Centro Histórico
Repartidores de refrescos
Pipas
Urbanos
Turibús
“He visto que hay camiones que se quedan atorados porque son muy altos y están a punto de llevarse cables o ramas de los árboles, pero es lamentable que las autoridades no regulen la circulación de estos vehículos”.
Germán Pérez
“Hay calles que ya no tienen banquetas y nos exponemos más porque nos pueden atropellar. El uno por uno sólo perjudica a los peatones, muchas veces nos tenemos que aventar para que frenen y nos permitan el paso”.
Crystal Jiménez
