En el mes diciembre empieza un movimiento especial suscitado mucho por la dinámica del comercio, pero el fondo de las cosas es más cristiano, porque se está a la espera del nacimiento del señor Jesús, afirmó el obispo de la Prelatura Mixe de María Auxiliadora, Salvador Murguía Villalobos.
“Como toda espera, crea en las personas muchas emociones, tensiones también y no se diga cambios de actitud”, añadió.
En un mensaje, el religioso salesiano sostuvo que los sentimientos alterados y más bien positivos se dejan ver en esta época, aunque también los sentimientos por este tiempo suscitan mucha soledad, tristeza y nostalgias en muchas personas.
“Este tiempo es cuando más se da esto. Es verdad que nadie va a salir a la calle a gritar a los cuatro vientos que se siente solo y que necesita de amigos”, anotó.
Sin embargo, subrayó que si pueden hacer es abrir un poco más los ojos y el corazón para fijarse bien en la vida del otro, de sus amigos, de sus padres, de sus compañeros de trabajo, de sus esposos e hijos.
“Y así esforzarse por cuidarlos más, por ser más atentos, por preguntarles cómo estuvo su día, por acompañarlos y darles la palabra positiva del día”, añadió.
Destacó que también se puede ayudar con pequeños detalles y así este mundo sonría más y llore menos, porque en la vida todos han sido llamados a amar y a entregarse por el otro.
“Pero también a descubrir el increíble poder que tenemos cuando decidimos trabajar en equipo, ser parte de un grupo, formar una familia o ayudar a levantarse a un amigo”, agregó.
Murguía Villalobos dijo que todos están invitados a agradecer a Dios, porque seguramente están en una mejor posición o más fuertes, aunque también tienen el don de ayudar a quienes se sienten abandonados.
