La falta de mano de obra calificada, transporte público deficiente e insuficiente infraestructura para el tratamiento de aguas residuales siguen colocando a Oaxaca como una de las tres entidades del país con mayores desafíos para el nearshoring.
El análisis “Nearshoring: prioridades para el desarrollo regional”, realizado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) señala que Oaxaca, Estado de México y Zacatecas presentan más carencias para atraer inversión.
En conjunto con la Fundación Friedrich Naumann (FNF) desde el 2023 el IMCO realiza el análisis de 21 variables relativas al mercado laboral, insumos básicos, vivienda y entorno regulatorio en México, indicadores señalados como prioritarios por autoridades, inversionistas e inversionistas potenciales en el país.
El eje evaluador “Mercado Laboral”, que mide disponibilidad de mano de obra, el nivel y la infraestructura educativa, el acceso a capacitaciones laborales y habilidades como el dominio del inglés, establece que Jalisco, Nuevo León y Michoacán, tienen los niveles más altos mientras que Coahuila, Chiapas y Oaxaca están en el otro extremo.
En el de “Vivienda y servicios básicos” nuevamente la entidad se ubicó dentro de las calificaciones más bajas junto con Guerrero, Chiapas y Campeche.
Este indicador toma en cuenta la disponibilidad de vivienda en las entidades y el acceso a los servicios básicos en los hogares, así como la cantidad de vehículos de transporte público que permitan conectar a los trabajadores con sus lugares de empleo.
Mientras tanto en producción de viviendas por cada 10 mil habitantes Oaxaca está en el fondo con un 0.1, en contrate Quintana Roo registró 4.3.
Para el caso de “Infraestructura” que considera la disponibilidad de insumos básicos como acceso a energía eléctrica, agua a precios accesibles y con suministro constante, disponibilidad de agua renovable y la suficiencia de la infraestructura hidráulica.
De manera específica Oaxaca se colocó dentro de las diez entidades del país con menor número de plantas de tratamiento de aguas residuales industriales por cada hectómetro cúbico.
El análisis también midió la incidencia delictiva en las empresas, percepción de la eficiencia del marco regulatorio de la entidad y existencia de programas gubernamentales encaminados a impulsar la atracción de inversiones.
El IMCO afirma que en Oaxaca, los retos estructurales más grandes se encuentran en los ejes de mercado laboral y vivienda.
Por un lado, informalidad laboral en el estado es la más alta de todo el país; con un nivel de 81.1 por ciento. Además, tiene el nivel más bajo de población económicamente activa con educación superior, y el nivel de ingresos laborales (de $7 mil 640 pesos al mes) es el segundo más bajo del país.
Otros indicadores laborales en los que la entidad ocupa uno de los últimos tres lugares son el dominio del inglés y la cantidad de instituciones de educación superior.
