La tortura y los tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes en México siguen lacerando a la sociedad, porque a pesar de los avances normativos e institucionales en la materia, no dejan de ser una cruenta realidad en los distintos lugares de privación de la libertad, afirmó la representante del Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha (Codigo-DH), Sara Méndez Morales.
En la presentación del informe “Contra su voluntad”, la activista expuso que este documento muestra las condiciones de vida y las limitantes al cumplimiento de los derechos humanos de las personas usuarias de servicios residenciales de atención a las adicciones.
Precisó que esta realidad toca tristemente de manera importante a las juventudes en proceso de adicción a diferentes drogas o sustancias psicoactivas.
Subrayó que las voces de personas usuarias de estos establecimientos permitió constatar las irregularidades en su operación y las violaciones a los derechos humanos ocurridas al interior.
De esta manera, Méndez Morales dijo que el informe “Contra su voluntad” ofrece una serie de recomendaciones a las autoridades federales y locales, encargadas de la operación y supervisión de los centros residenciales de rehabilitación de adicciones.
En la presentación del informe también participaron el investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Víctor Mares Ruiz; el secretario ejecutivo de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Juan Rodríguez Ramos y la directora de la Coordinación de Estrategias de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), Cecilia Ojeda Cortés, así como el secretario técnico de la Comisión Estatal contra las Adicciones (Ceca), Wilber Jesús García Sanjuan y el encargado del Despacho de la Vicefiscalía General de Atención a Víctimas y a la Sociedad, Adán Jairo García Bautista.
