En la parroquia de Santo Tomás de Ixtlán de Juárez, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos ordenó como diácono al seminarista Luis Carlos Hernández García y lo llamó a vivir un servicio generoso al pueblo católico.
“Tu misión es servicio y será siempre servicio porque, el día que llegues al presbiterado, tendrás que seguir siendo un servidor, un gran servidor”, asentó.
En la homilía de la celebración eucarística, el mitrado sostuvo que el nuevo ministro eclesiástico tiene ahora la obligación y la responsabilidad de unirse a la oración de la Iglesia con la Liturgia de las Horas.
“Unido a toda la Iglesia, vas a orar para que esta Iglesia se siga santificando, pero ahora con esa responsabilidad y esa obligación porque ya has recibido el Sacramento del Orden”, asentó.
Además, pidió al nuevo diácono a vivir totalmente entregado a Dios y no tener un corazón dividido.
“Ese corazón, que es la sede del amor, estará dedicado a amar a Dios y a amar a todos los hermanos, sin distinción, desde el más pequeño al más grande”, anotó.
Por eso, también lo convocó a no defraudar a Dios ni a defraudar a la Iglesia, ni a defraudar a su familia ni a él mismo, sino por el contrario a vivir con entrega.
“En todo esto, necesitas ser un hombre de oración, porque estamos en medio del mundo y seremos atacados y tendremos tentaciones y todo esto lo tenemos que vencer”, agregó.
Aparte de esto, requirió al nuevo diácono no perder la autoridad moral en el pueblo donde estará prestando su servicio.
“Cuando nosotros comenzamos a desordenarnos, en lo que sea, perdemos la autoridad moral y un sacerdote debe de tener siempre autoridad moral, porque le habla a un pueblo en nombre de Dios”, señaló.
Vázquez Villalobos también pidió a los padres y hermanos ayudar al nuevo diácono con su oración durante su última formación para llegar al sacerdocio.
“También díganle, si ven por ahí que no anda muy bien, ‘hermanito qué pasó’, hay que seguir siendo mejores”, finalizó.
