El obispo de la Diócesis de Puerto Escondido, Florencio Armando Colín Cruz llamó a los presbíteros, diáconos, religiosas y seminaristas y al pueblo católico de todas sus comunidades a recolectar víveres para ayudar a los damnificados del huracán John.
En una exhortación, el ministro dio gracias a Dios por su misericordia para librar del fenómeno meteorológico de quienes residen en esa ciudad y puerto debido al cambio de su trayectoria.
“Oramos mucho a Dios nuestro padre por intercesión de Nuestra Señora de la Soledad que nos librara de este hecho tan terrible”, agregó.
Expuso que la sede eclesial guarda la terrible experiencia ocasionada por un fenómeno meteorológico por el paso del huracán Agatha, el 28 de mayo de 2022, al devastar a ocho de sus parroquias.
De esta manera, subrayó que la Diócesis de Puerto Escondido ha abierto un centro de acopio, a través de la Pastoral Social y Cáritas Mexicana, para recolectar víveres y así apoyar de alguna manera a la población afectada, ante la emergencia originada por el paso del huracán John.
“Nosotros estamos atentos a los damnificados de nuestra Diócesis que resultaron afectados por las abundantes lluvias”, terminó.
“Oramos mucho a Dios nuestro padre por intercesión de Nuestra Señora de la Soledad que nos librara de este hecho tan terrible".
Florencio Armando Colín Cruz, obispo de la Diócesis de Puerto Escondido
