Oaxaca se mantiene como uno de los estados con mayor actividad sísmica del país, al concentrar aproximadamente el 25% de los sismos registrados en México, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN) y la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Oaxaca. Esta alta recurrencia se debe a la subducción de la Placa de Cocos bajo la Placa Norteamericana, uno de los procesos tectónicos más activos del territorio nacional.
Esta condición geográfica coloca a la entidad en una zona de riesgo permanente, con regiones que presentan una elevada concentración de epicentros y movimientos telúricos a lo largo del año, según los registros oficiales del SSN y los reportes de Protección Civil estatal.
La Costa de Oaxaca es identificada como la región de mayor peligro sísmico. Municipios como Pinotepa Nacional, Puerto Escondido, Huatulco y Pochutla registran sismos de manera constante. Un ejemplo reciente ocurrió el 8 de febrero de 2026, cuando se reportó un sismo de magnitud 5.7, con epicentro cercano a Puerto Escondido, perceptible en distintas zonas del estado, conforme a los informes preliminares del Servicio Sismológico Nacional y Protección Civil de Oaxaca.
Otra zona históricamente vulnerable es el Istmo de Tehuantepec, donde localidades como Salina Cruz, Juchitán, Unión Hidalgo y Matías Romero concentran una alta recurrencia de epicentros. Esta región fue el origen del terremoto de magnitud 8.2 de septiembre de 2017, con epicentro en el Golfo de Tehuantepec, considerado uno de los sismos más fuertes registrados en México en el último siglo, de acuerdo con datos del SSN.
En la Mixteca y los Valles Centrales, aunque la frecuencia de sismos es menor en comparación con la costa, el potencial sísmico sigue siendo alto debido a la presencia de fallas geológicas internas. Zonas como la Mixteca Media, la ciudad de Oaxaca y Miahuatlán pueden registrar movimientos relevantes, algunos de ellos superficiales, lo que incrementa su percepción y posible impacto, advierte Protección Civil estatal.
Tanto el Servicio Sismológico Nacional como Protección Civil del Estado de Oaxaca coinciden en que la actividad sísmica en la entidad no es un fenómeno extraordinario, sino una condición natural del territorio. Por ello, reiteran la importancia de fortalecer la cultura de la prevención, el reforzamiento de infraestructura, la actualización de protocolos de emergencia y la participación ciudadana ante cualquier movimiento telúrico.
Con miles de sismos registrados cada año, Oaxaca se mantiene como uno de los estados sísmicamente más activos de México, donde la información oportuna y la prevención continúan siendo las principales herramientas para reducir riesgos.
