De los 550 mil 914 delitos que se estima ocurrieron durante el 2022 en Oaxaca, únicamente se denunciaron 52 mil 910, lo que representa apenas el 9.6 por ciento e incide para que en Oaxaca la cifra negra sea del 93.2 por ciento, por arriba de la media nacional del 92.4 por ciento.
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), precisa además que en la zona metropolitana de Oaxaca la cifra negra se eleva al 94 por ciento, pero es más elevado en casos de extorsión con el 99.3 por ciento, lo que equivale a que únicamente el 0.7 por ciento de estos delitos se denuncian.
Los delitos menos denunciados son también el fraude bancario -que incluye el dinero falso o uso de chequera o cuenta bancaria para hacer cargos o extraer dinero- o al consumidor con una cifra negra del 96.3 por ciento y el robo en casa habitación con un 95.6 por ciento.
Por representarles pérdida de tiempo, por desconfianza en la autoridad, por trámites largos y difíciles, por actitud hostil de la autoridad o miedo a una extorsión son los principales motivos atribuidos a la autoridad los que impiden que la población que fue víctima de un delito denuncie.
Otras de las causas que impiden denunciar un delito son por ser de poca importancia, por carecer de pruebas o miedo al agresor, además de que las conductas delictivas más conocidas es el consumo de alcohol o droga en la calle, robos o asaltos frecuentes, la venta de droga o ilegal de alcohol, disparos frecuentes, riñas entre vecinos, homicidios, la presencia de pandillas o bandas violentas y la invasión de predios.
Aún así, de las 2.2 millones de personas mayores de 18 años que viven en Oaxaca mostraron mayor preocupación por el aumento de precios en un 46.9 por ciento y la salud en un 43.6 por ciento, desplazando a la inseguridad que preocupa al 41.9 por ciento, por encima de otras problemáticas como la pobreza, escasez de agua, desempleo, educación, corrupción o falta de castigo a delincuentes.
Entre marzo y abril de este 2023 en todo el estado el 74.4 por ciento de la población manifestó sentirse insegura, porcentaje que a nivel de localidad baja al 29.5 por ciento.
El cajero automático o el banco son los lugares donde la población oaxaqueña se siente menos segura, seguida de la carretera, el transporte público, el mercado, la calle, el centro comercial, el parque o centro recreativo.
Los lugares menos inseguros son la casa, el trabajo, la escuela y el automóvil, por lo que las personas dejaron de realizar actividades como permitir a hijos e hijas menores de edad salir, usar joyas, salir de noche, llevar dinero en efectivo, ir al cine o al teatro y en menor proporción ir a la escuela, como este martes, miércoles y jueves ocurre con el Cbtis 031 de Matías Romero, cuyos directivos y comité de padres y madres determinaron suspender las clases “por la inseguridad que se está viviendo en nuestro municipio y la falta de transportes” que “ocasionan dificultades para que los alumnos se trasladen a la institución”.
